Francia recorta 44.000 millones en gasto social y suprime dos festivos
El primer ministro francés, François Bayrou, presentó las «grandes líneas» del presupuesto de 2026 con un objetivo que suena a ultimátum: recortar 40.000 millones de euros en gasto social y dejar el déficit público en el 4,6% del PIB. Todo ello mientras Defensa sube 3.500 millones por encargo expreso de Emmanuel Macron. La ecuación no cierra por ningún lado y Bayrou lo sabe: asumió el cargo en diciembre de 2024 tras la caída de Michel Barnier y llega a esta cita con un 17% de aceptación popular y ocho mociones de censura a la espalda.
La izquierda parlamentaria acudió a la Asamblea Nacional con la amenaza de presentar la novena. La supervivencia del Gobierno de centro-derecha depende, otra vez, de que la Agrupación Nacional de Marine Le Pen no sume sus votos a la censura. Hasta ahora no lo ha hecho, con el argumento de no alimentar la inestabilidad que arrastra el país desde las elecciones anticipadas de julio de 2024, cuando ninguna coalición logró mayoría.
Qué recorta exactamente el plan de Bayrou
La primera medida es lo que en jerga presupuestaria se llama un «año en blanco»: congelar el gasto social entre 2025 y 2026 sin tener en cuenta la inflación. Eso solo ya supone unos 5.000 millones de ahorro. La segunda batería ataca beneficios fiscales, ayudas públicas a empresas y organismos del Estado. Y la batalla más dura será la reforma del seguro de desempleo, con un endurecimiento notable de las reglas para cobrar el paro.
Bayrou lo justificó con un dato que repetirá hasta la saciedad: Francia destina al gasto social el equivalente al 57% de su PIB, frente al 49% de media en la UE. «Somos adictos al gasto público, al gasto estatal», dijo. «Y sin embargo los franceses están cada vez más insatisfechos con los servicios públicos. Somos el país más pesimista». La frase resume el problema político: no es solo cuadrar cuentas, es explicar por qué se recorta cuando la percepción ciudadana es que los servicios ya funcionan mal.
Días festivos, agencias y empleo público: la letra pequeña
El plan incluye una «cura de eficiencia» en todos los niveles de Gobierno, con eliminación de agencias consideradas improductivas y entre 1.000 y 1.500 puestos de trabajo menos en el sector público entre fusiones y supresiones de departamentos. Bayrou marcó dos líneas rojas para calmar a sindicatos y a la izquierda: los recortes no implicarán bajada de salarios públicos ni reducción de las pensiones actuales.
La medida que más ha calado en la conversación pública es otra: la supresión progresiva de dos festivos, el Lunes de Pascua y el 8 de mayo, Día de la Victoria en Europa. «El mes de mayo se ha convertido en un queso suizo donde la gente salta de puente en puente», argumentó. La comparación con España es inevitable: aquí se trabaja 40 horas semanales para quien tiene la suerte de librar, y en Francia la jornada legal sigue siendo de 35, aunque con excepciones crecientes por horas extra y convenios.
El impuesto a los superricos que Bayrou no ha descartado
Durante las negociaciones previas, los partidos de izquierda hicieron causa común por un impuesto del 2% sobre el patrimonio de los más ricos, una iniciativa impulsada por el economista Gabriel Zucman y debatida en el Senado. Según sus defensores, la conocida como «tasa Zucman» habría recaudado unos 20.000 millones anuales, suficiente para cubrir la mitad de los recortes actuales. Bayrou dijo estar abierto a «otras ideas» de aquí al otoño, cuando la Asamblea vote previsiblemente el presupuesto.
El problema de fondo no es el detalle de cada partida. Es que el plan, aun siendo duro, se queda corto para lo que Francia necesita. Con estas medidas el déficit baja al 4,6%, no se equilibra. Y ahí es donde el análisis se atasca: si el ajuste no cierra la brecha, el siguiente será peor, y el siguiente también.
Datos clave del presupuesto francés de 2026
- Recorte anual en gasto social: 44.000 millones de euros
- Ahorro por congelación del gasto social (año en blanco): 5.000 millones
- Aumento del gasto en Defensa: 3.500 millones en 2026 y 3.000 en 2027
- Empleos públicos suprimidos: entre 1.000 y 1.500
- Gasto social sobre PIB: 57% en Francia frente al 49% de la UE
- Déficit objetivo: 4,6% del PIB