El tiktoker español que elogió Marruecos y desató el debate del interés económico
¿Cuánto vale una sonrisa en Marruecos? Un español que se mudó al país vecino hace seis meses ha provocado una trifulca virtual con un vídeo de menos de un minuto. En él, el creador cuenta que lo que más le fascina de la cultura local es la facilidad con la que la gente sonríe. La pieza, recogida por El HuffPost, ha reavivado la eterna sospecha: ¿esa amabilidad es genuina o una estrategia de supervivencia económica?
Sonrisas que se miden en euros
La corriente dominante del análisis sostiene que el cariño mostrado al visitante tiene poco de desinteresado. En un país con una renta per cápita muy inferior a la española, el extranjero es visto como un recurso. Se argumenta que una parte importante de la población depende de las remesas enviadas desde Europa, y que la otra se beneficia de la economía sumergida asociada al turismo. La anécdota recurrente del taxista que se vuelve entrañable justo antes de cobrar resume esa percepción.
Doble vara de medir
La conversación, sin embargo, trasciende lo económico. Quienes más critican al tiktoker suelen ser los mismos que ven con recelo la inmigración marroquí en España. La comparación no es casual: el marroquí que recibe al turista sonriente no es el que protagoniza los titulares sobre migración. El choque entre la experiencia personal del creador y el relato colectivo sobre Marruecos explica buena parte de la indignación.
Al final, el vídeo no aporta datos macro, pero su viralidad es un dato en sí mismo: que un español hable bien de Marruecos sigue siendo una provocación. Y eso, quizá, dice más de nosotros que de ellos.