Irán y Omán ultiman un acuerdo para la navegación en Ormuz
Entre el 8 y el 15 de agosto, el hilo deja de mirar solo a los cielos y se gira hacia el agua: ciberecovero difunde que Irán y Omán ultiman un acuerdo para reorganizar la navegación en el estrecho de Ormuz, con un carril central, nuevas tarifas de tránsito y normas para los buques mercantes. A partir de ahí, la conversación deriva hacia una pregunta que ya no es militar sino contable: cuánto ha costado la guerra, quién la está ganando y quién acabará pagando la reconstrucción.
Qué se ha sabido
Ciberecovero encadena tuits a lo largo de todo el tramo. El de Al Mayadeen Español informa de que Irán y Omán ultiman un acuerdo «para reorganizar la navegación en el estrecho de Ormuz, con un carril central, nuevas tarifas de tránsito y normas para los buques mercantes». Otro, de HispanTV, señala que Irán busca ampliar la cooperación comercial con la Unión Económica Euroasiática para impulsar corredores de tránsito y nuevas oportunidades de comercio conjunto. Un tercero recoge una incursión de fuerzas israelíes en la aldea de Awarta, al sureste de Nablus, tras la cual jóvenes de la localidad se enfrentaron a los atacantes.
En el plano diplomático, ciberecovero reproduce un tuit de HispanTV según el cual el exsecretario de Defensa y exdirector de la CIA Leon Panetta advirtió de que la guerra contra Irán ha debilitado la posición de Estados Unidos frente a China, Rusia y Corea del Norte, generando entre sus rivales una percepción de debilidad. Otro tuit, atribuido a The Atlantic, sostiene que Irán ha ignorado las amenazas de Trump aprovechando la brecha entre lo que amenaza y lo que está dispuesto a cumplir, lo que dejaría al presidente ante dos opciones: encarecer la guerra o aceptar un revés político y buscar salida.
Del lado iraní, Al Mayadeen Español recoge declaraciones del experto en asuntos estratégicos Mohammad Marandi: Irán no considera que la nueva alianza lo amenace, pero los sauditas «siempre han cometido errores de cálculo», y la alianza entre Arabia Saudita, Turquía y Pakistán plantea preguntas aunque no cambie los cálculos de Teherán. Marandi añade que Arabia Saudita ha cooperado con otros países de la región para facilitar los ataques contra Irán. La agencia iraní Mehr News, difundida por El Ojo, publica imágenes de restos de drones y aviones de EE. UU. e Israel que, según esa versión, fueron destruidos por el CGRI durante la guerra.
El cálculo de los 300.000 millones
Klapham sostiene que la guerra ha costado al régimen iraní unos 300.000 millones de dólares entre costes directos e indirectos, sumando la destrucción de infraestructuras, armamento, radares, barcos, aviones y puentes y lo que Irán ha dejado de ingresar por el petróleo no vendido. En su balance, el coste para Estados Unidos habría sido «ridículo en comparación», y cita como referencia las 18 bajas estadounidenses frente a los 6.000 soldados que, según su comparación, morían cada año en Vietnam. Farero_interino responde que esas cifras son las de heridos y sostiene que los muertos de las IDF «se los callan», cifrándolos entre 3.000 y 4.000. Cryfar74 aporta otro dato: el punto 6 del acuerdo que Trump firmó públicamente comprometía a Estados Unidos y a sus socios regionales a elaborar un plan de reconstrucción de Irán con un presupuesto mínimo de 300.000 millones de dólares.
Las posturas
El choque central de este tramo no es militar sino interpretativo. Klapham defiende que más del 95% de la información que circula en internet es propaganda «de un bando y de otro», que el mantra de que Estados Unidos está corto de misiles lo repiten los medios de desinformación y que la guerra en Irán ha sido uno de los mayores éxitos militares y geopolíticos de Estados Unidos en 250 años. Lleva el argumento más lejos: sostiene que el objetivo estratégico número uno de Washington es hundir la economía europea para que no pueda independizarse militarmente. Cryfar74 responde con la factura: si Estados Unidos no paga la compensación, Irán cobrará por los servicios prestados durante la travesía del estrecho, y ese dinero lo acabarán poniendo Europa y los países asiáticos, con China exenta.
En el otro eje, rejon mantiene la línea de la memoria del 7 de octubre —no olvidar, no perdonar— y difunde mensajes según los cuales Israel habría informado a Estados Unidos de que quienes participaron en aquel ataque no son intocables y de que solo está dispuesto a negociar con quienes no tomaron parte. Otra parte del hilo lleva el debate a la incitación desde la infancia en la sociedad palestina, una acusación que se lanza sin pruebas y que este artículo recoge solo como postura atribuida a quien la sostiene. Javito68, por su parte, enlaza el asunto con la política forestal y energética española.
Lo que cambia respecto a antes
El eje se desplaza del bombardeo a la gobernanza del estrecho: ya no se discute solo quién golpea, sino quién fija las tarifas de paso y con qué reglas. La cifra de los 300.000 millones deja de leerse como daño exclusivamente iraní y entra en el debate como posible factura de reconstrucción y como moneda de cambio por el tránsito. Entra en escena una alianza que antes no aparecía en el hilo —Arabia Saudita, Turquía y Pakistán— y aparece una advertencia que antes no se había formulado: la de Panetta sobre el desgaste de la posición estadounidense frente a China, Rusia y Corea del Norte.