Ratcliffe viaja a Moscú y un C-17 de EE.UU. aterriza en Vnukovo
La jornada del 25 de agosto de 2026 gira en torno a un avión. Un Boeing C-17 Globemaster III de la Fuerza Aérea estadounidense, matrícula 07-7181 y número de vuelo RCH4555, aterrizó en el aeropuerto moscovita de Vnukovo procedente de Riga, adonde había llegado el domingo 23 desde la zona de la Base Conjunta Andrews, en Maryland, según los datos de Flightradar24 que reproduce un participante. CBS informó el martes de la llegada a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe. Horas después, un Tu-214PU ruso, avión de mando, despegó de Vnukovo a las 18:47 hora de Moscú, justo después de que el aparato estadounidense partiera hacia Letonia.
Qué se ha sabido
De la visita circulan versiones que no encajan entre sí. Un participante cita a periodistas del Kremlin Pool para contar que Putin tenía previsto un acto con cientos de personas que se canceló por la llegada del director de la CIA, y que la reunión duró apenas quince minutos. El último viaje conocido de un jefe de la CIA a Rusia fue en noviembre de 2021, cuando William Burns advirtió en el Kremlin contra la invasión, recuerda otro. El Financial Times publicó que funcionarios de la administración Trump pidieron la semana pasada a Kiev que no atacara Moscú, San Petersburgo ni las regiones del norte de Rusia con misiles de largo alcance y drones durante el lunes, el martes y el miércoles, coincidiendo con el envío de un alto cargo a la capital rusa; Ucrania aceptó, según las fuentes citadas. Medios ucranianos sostienen que se abordó un cese mutuo de ataques contra infraestructura energética y puertos y un alto el fuego en Sumy y Járkov. El periodista Michael Weiss apunta a una advertencia contra una escalada rusa en Europa. Otra lectura, recogida en el hilo, señala que el trayecto Riga-Moscú-Riga del avión podría indicar que Ratcliffe no iba a bordo. Un forero afirma que la embajada estadounidense ha retirado las banderas en Rusia, sin aportar confirmación.
En el terreno, drones atacaron Konotop (Sumy), donde quedó destruida la flota de autobuses y parte de la ciudad se quedó sin gas, según el alcalde; una gasolinera en el distrito de Poltava y otra en Nóvgorod-Séverski (Chernígov), con una empleada herida. En Odesa ardieron los almacenes de Epicentr. El grupo ruso Este afirma haber destruido con lanzacohetes Tornado-S posiciones de reserva ucranianas, antenas Starlink y equipamiento en Dnipropetrovsk y Zaporiyia. Tres localidades pasaron a control ruso: Pershe Travnya (Sumy), Kucherov Yar (Donetsk) y Dolinka (Zaporiyia). Peskov dijo que el «régimen de Kiev» está sufriendo las consecuencias de haber abierto la caja de Pandora por los ataques a almacenes de Ozon y calificó de desinformación las noticias sobre una nueva movilización.
Corea del Sur se negó de nuevo a entregar misiles PAC-3 para Patriot, según The Chosun Ilbo, alegando reservas propias ante Corea del Norte. En Crimea, el FSB informó de la detención de un vecino de Yevpatoria de 23 años que pasaba información al SBU y que, según el comunicado, fue incitado a colocar un explosivo bajo el coche de un militar de la Flota del Mar Negro. El Reino Unido autorizó la transferencia de datos clasificados sobre los componentes británicos del SCALP para que Ucrania y Francia avancen en líneas de montaje, y su primer ministro, Andy Burnham, eligió Kiev para su primera visita. Burnham declaró a Bloomberg que los líderes europeos prevén viajar a Estados Unidos en septiembre para convencer a Trump de que facilite misiles Patriot antes del invierno. Reino Unido y Ucrania firmaron además un acuerdo para que investigadores británicos accedan a millones de imágenes reales de campos de batalla con las que entrenar sistemas de inteligencia artificial militares. Rusia podría prorrogar en septiembre la prohibición de exportar diésel, según tres fuentes. S&P advirtió a Alemania de una posible rebaja de su calificación AAA.
Las posturas
El vuelo a Moscú ordena el debate. Un participante lo resume como que Ratcliffe ha sido convocado por Putin y que eso se llama ultimátum. Otro, en cambio, cree que el director de la CIA no viaja de improviso para negociar y que algo gordo está pasando; atribuye a un sabotaje posterior a la salida de Ratcliffe que se hable de un acontecimiento grave antes de octubre. Hay quien ve teatro: la atención puesta en el avión como la del mago que distrae al público.
Sobre la guerra, la disputa es si el tiempo juega a favor de Moscú. Frente a quien sostiene que en el medio plazo Rusia gana sin hacer nada, esperando a que la OTAN se quede sin gasoil, otros responden que la guerra es independiente de la toma de Donetsk y de las cuatro provincias reclamadas, y que seguirá mientras Ucrania no sea derrotada o el coste para los aliados anglosajones no crezca. La amenaza de una nueva movilización rusa se cruza con la negación del Kremlin. Quien sostiene que Ucrania no fabricará ningún Storm Shadow y que se trata de una maniobra británica para negar su implicación cree que se está al borde de una escalada mayor, mientras el primer ministro británico promete apoyo «hasta que llegue ese día».
En el hilo doméstico, la discusión deriva a España. Unos sostienen que las terrazas llenas y el crédito no son indicadores de nada y que desde 2008 la economía se degrada en cámara lenta; otros responden que la mayoría asalariada discrepa, que las tarjetas de crédito sostienen el consumo y que sin ellas parte de la población no llegaría a fin de mes. Frente a la idea de que nunca habrá un colapso, se responde que un día nos daremos cuenta de que ya estamos allí.
Lo que cambia respecto a antes
Del terreno se da por superado que la campaña se limitara a almacenes logísticos: ahora la lista incluye gasolineras, flotas de autobuses y el suministro de gas de una ciudad. Entra en escena la petición estadounidense de una tregua de tres días en los ataques a Moscú y San Petersburgo, y la negación rusa de una movilización que hasta ahora circulaba como advertencia. La autorización británica para compartir datos del SCALP y el acuerdo sobre imágenes de campo de batalla para entrenar inteligencia artificial añaden dos vías nuevas. La pregunta irónica de si ya se ha tomado Kiev en tres días como se anunció funciona como ajuste de cuentas con predicciones anteriores.