Naryshkin confirma la reunión con Ratcliffe en Moscú
El director del Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR), Sergey Naryshkin, confirmó el jueves 27 de agosto que se reunió con el jefe de la CIA, John Ratcliffe, durante la visita de este a Moscú: «La reunión sí tuvo lugar, y no tiene nada de inusual», declaró a los periodistas según recoge TASS. La confirmación llega después de días de versiones cruzadas sobre el viaje, que el hilo fue acumulando una tras otra: Politico, el Wall Street Journal, The New York Times, Bloomberg, una fuente atribuida al Pentágono y contada de segunda mano, y una emisora rusa de emergencia que, se dice, emitió nueve palabras más de lo habitual. En paralelo, Rusia golpeó durante dos noches seguidas almacenes logísticos en Kiev y su región, destruyó la central térmica de Jersón y advirtió a Londres de que sus instalaciones militares pueden convertirse en objetivo legítimo.
Qué se ha sabido
Naryshkin declaró a los periodistas el 27 de agosto que el encuentro con Ratcliffe se produjo y que no tuvo nada de inusual (TASS). El viaje, según el relato que circula en el hilo, se hizo en un C-17 procedente de Riga, con unas nueve horas de permanencia en Moscú y sin rueda de prensa.
Bloomberg, citando a tres personas próximas al Kremlin, sostiene que Rusia se prepara para escalar los ataques tras concluir que las negociaciones de paz han llegado a un punto muerto; una cuenta que reproduce el mismo material añade una versión sobre el posible uso de una ogiva nuclear táctica, sin confirmación. Politico, según lo traído al hilo, señala que Ratcliffe advirtió a Moscú de que no agrave las tensiones con Estonia, Letonia y Lituania y le instó a reducir su apoyo a Irán. El Wall Street Journal sostiene que fue a advertir de que no atacara a países de la OTAN. El New York Times presenta otra versión: compartió una valoración sombría de la marcha de la guerra e instó a los rusos a negociar en serio. Trump calificó la visita de «más o menos rutinaria».
En el terreno: la Fuerza Aérea ucraniana afirma haber neutralizado 233 objetivos aéreos en un ataque nocturno que empezó a las 18:00 del miércoles, con dos misiles antibuque Oniks desde Crimea, Iskander-M y KN-23 desde Briansk y Kursk, y 258 drones de ataque. El Ministerio de Defensa ruso informa de ataques contra la planta de montaje de UAV, los centros logísticos San-Park (Kiev) y Alexandrovsky (Bórispol), y almacenes de Epicentro, Rozetka y Fozzy. En Bórispol se contabilizan al menos cinco almacenes alcanzados y ocho instalaciones de almacenamiento en la capital y su región, según un recuento geolocalizado que cita el hilo. Entre las empresas afectadas se mencionan Silpo, Comfy, Fora, Aurora, Roshen, Budynok Igrashok y Berger Cargo Ucrania; Forbes señala que Fora había empezado a usar uno de esos almacenes el 23 de agosto. También se atacaron Nova Poshta y una empresa industrial en Svyatopetrivsk. En Járkov, un dron destruyó el último Epicentro que seguía funcionando; en Zaporiyia ardía el último de esa cadena. El Ministerio de Defensa ruso afirma haber alcanzado en la región de Kiev un almacén de Stellar Jet LLC usado para guardar misiles FP-5 «Flamingo» y combustible para propulsores.
Cinco misiles impactaron en la planta Zaporizhstal, según el diputado Musa Magomedov, que calificó las consecuencias de «extremadamente graves». Naftogaz informa de que la central térmica de Jersón quedó destruida por cuatro bombas aéreas. Se lanzaron ocho bombas guiadas sobre Sumy, contra zona industrial e infraestructuras. La gestora rusa de la central nuclear de Zaporiyia acusa a Ucrania de atacar con drones un almacén de combustible nuclear usado, sin víctimas ni daños significativos. En Donetsk, ocho heridos por un ataque con misiles Storm Shadow/Scalp contra el distrito de Kalininski, según Pushilin. El Estado Mayor ruso, por boca de Guerásimov, informa del inicio de combates por el aeródromo de Kramatorsk, de la captura de la mitad de Alekséyevo-Druzhkovka y de posiciones avanzadas a cuatro kilómetros de Slavyansk. El Ministerio de Defensa ruso anuncia la liberación de Shevchenkivske, en Zaporiyia, por el grupo Vostok. El New York Times sostiene que unidades rusas operan en el fondo del embalse seco de Kakhovka para abrirse paso hacia Zaporiyia.
Otros datos del tramo: un transbordador turco con pabellón de Camerún, el Lider Bordo Mavi, fue alcanzado por tres drones cerca del puerto de Tuapse, con cinco heridos; el buque de carga Progress IV se incendió y hundió frente a Rumanía, con doce tripulantes rescatados y uno herido. Apagón en la LNR, la DNR y las regiones de Zaporiyia y Jersón. En San Petersburgo, un artefacto explosionó en un vehículo y mató a un teniente coronel; su esposa está en cuidados intensivos. La inteligencia militar ucraniana sostiene que Rusia usó por primera vez el Iskander 9M723-2, con alcance declarado de 550 km frente a los 390 anteriores. Una cuenta pro-ucraniana cifra en 81 los ataques contra refinerías rusas en 2026, con 28 instalaciones afectadas. Se cita el precio del diésel en Francia a 2,23 euros el litro la semana del 17 de agosto (UFIP) y un PIB ruso por paridad de poder adquisitivo de 7,34 billones de dólares para 2026. Armenia retira a Rusia como socio estratégico en su programa 2026-2031, según Pashinyan. El Financial Times informa de que Polonia, España, Suecia y Países Bajos presionan para reactivar el uso de activos rusos congelados. Nepal eleva a 826 los desaparecidos por la riada, 466 de ellos extranjeros; Ucrania declara 53 ciudadanos desaparecidos.
Las posturas
El hilo discute menos el hecho de la reunión que su motivo. Una línea sostiene que Washington fue a pedir, no a imponer: advertir contra una movilización, contra un ataque a países de la OTAN o contra el uso de armas nucleares. Otra línea invierte el sentido y afirma que la visita buscaba coordinar con el Kremlin una salida a la guerra contra el criterio europeo. Una tercera, más escéptica, sostiene que nadie viaja así para transmitir advertencias por la vía diplomática. Y hay quien mantiene que no se sabrá nunca.
Sobre la escalada nuclear, la discusión es explícita: un participante sostiene que Rusia no dará el primer paso y que el primer uso correspondería al bando anglosajón; otro plantea que existe una corriente que cree posible ganar una guerra nuclear total con superioridad tecnológica. Frente a eso, hay quien responde que el escenario no se sostiene y quien pide dejar de anunciar apocalipsis sin contraste.
La advertencia rusa a Londres a raíz del suministro de planos del Storm Shadow divide entre quienes la leen como un paso real hacia la escalada y quienes la consideran una más de una larga serie de líneas rojas. Se discute si el Reino Unido dispone de códigos propios para sus misiles Trident o depende de Estados Unidos. Sobre el terreno, hay acuerdo en que la campaña contra la retaguardia ucraniana busca cortar el suministro para que la guerra deje de interesar a los patrocinadores.
Lo que cambia respecto a antes
La versión oficial de la visita pasa de la especulación a la confirmación: existe reunión y existe reconocimiento por ambas partes. El foco se desplaza del C-17 a lo que se dijo en la sala. Entra en escena la advertencia nominal a instalaciones británicas dentro y fuera de Ucrania, y con ella la discusión sobre qué país de la OTAN sería el primero en responder. También aparece, como asunto nuevo, el uso declarado del Iskander con mayor alcance y el ataque a un almacén de combustible nuclear usado en Zaporiyia.
El viaje, según las versiones que circulan en el hilo
Una enumeración que se repite resume el abanico: que fue a pedir a Moscú que no convoque una movilización; que no ataque países de la OTAN; que no lance armas nucleares sobre Ucrania; o, en la versión más retorcida, que sí las lance, como excusa. A esto se añaden la hipótesis de la guerra económica conjunta contra la UE y el Reino Unido, la de recoger restos de mercenarios y la de presionar a Moscú por Irán. El hilo también registra la confirmación del SVR, la comparecencia del jefe de la diplomacia vaticana en Moscú y el detalle de que la emisora rusa de emergencia emitió nueve palabras más tras la visita. Fuera del asunto, el tramo dedica muchas páginas a otro material: víboras aparecidas en el norte, bisontes europeos en Guadalajara y discusiones cinegéticas.