Trump y Putin hablan 90 minutos y Europa queda fuera
El hilo se ha partido en dos. La llamada entre Trump y Putin, confirmada por el Kremlin, ha desatado una tormenta de mensajes. Unos celebran que Washington y Moscú se sienten a hablar sin Bruselas. Otros avisan de que Europa se queda mirando. La conversación, que según Peskov duró
casi 90 minutos, ha sido el eje de las dos semanas. A partir de ahí, todo lo demás: aranceles, minerales, elecciones, gas.
Qué se ha sabido
El 5 de febrero, el viceministro Riabkov dijo que Rusia está dispuesta a dialogar con EEUU en modo de negociación dura. El 12 de febrero, Trump confirmó al New York Post que había hablado por teléfono con Putin y que tiene un plan concreto para acabar el conflicto. El 13 de febrero, Peskov confirmó la llamada de casi 90 minutos y que ambos acordaron reunirse primero en un tercer país. Ese mismo día, Hegseth soltó en Bruselas que volver a las fronteras de 2014 es un objetivo poco realista, que Ucrania no entrará en la OTAN y que no habrá tropas estadounidenses sobre el terreno. El 14 de febrero, Kellogg dijo que no puede garantizar a Europa un sitio en la mesa. El 15 de febrero, Vance intervino en Múnich y repartió a diestro y siniestro: criticó la anulación de elecciones en Rumanía, habló de un hombre acusado en Reino Unido por rezar en silencio y del Gobierno escocés notificando que rezar en casa puede infringir la ley. Ese mismo día, Zelenski dijo en Múnich que está dispuesto a negociar con Putin si es la única opción, que es imposible recuperar los territorios perdidos y que los ucranianos no quieren elecciones. También el 15, Medvedev celebró que la llamada deja claro que EEUU ya no es el líder del mundo. Y el 15, un avión de la Fuerza Aérea de EEUU entró en espacio aéreo ruso por primera vez desde 2022, según un mensaje.
En paralelo, el frente económico: la OPEP+ rechazó bajar los precios del petróleo pese a la presión de Trump. Fico repitió que el gas cuesta
53 euros por MWh en la UE y
8 euros en EEUU. Orban dijo que la UE se desintegrará sola. Y el PIB ruso creció un
4,1% en 2024, según Mishustin, hasta 200 billones de rublos.
Dónde está la bronca
El choque es entre los que ven en la llamada una rendición de Europa y los que creen que Trump solo hace teatro. Un participante sostiene que Trump lanza globos sonda y que no habrá negociación real: «poco a poco ira alargando los plazos y no habra ninguna negociacion». Otro le responde que el daño ya está hecho: «El Gorila Naranja es el fin del imperio». Frente a ellos, los que aplauden cada gesto de Washington y Moscú. La bronca se encona cuando se discute si Ucrania es un títere o un Estado soberano. Un forero acusa a otro de repetir propaganda prorrusa subvencionada; el aludido responde que todo es un compendio de patrañas desmentidas. La discusión sobre USAID añade leña: unos lo ven como una agencia de cambio de régimen, otros como una víctima de la purga de Trump. Y la pregunta de un participante —«quienes son los rojos recalcitrantes?»— desvía el hilo hacia etiquetas ideológicas durante varias páginas.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora se discutía si Trump presionaría a Ucrania. Ahora ya no: la llamada con Putin, la entrada de un avión militar estadounidense en espacio aéreo ruso y las declaraciones de Hegseth y Kellogg dejan claro que Washington negocia sin Bruselas. La predicción de que Europa sería ignorada se ha cumplido antes de lo que muchos esperaban. El asunto nuevo es la venta de tierras raras: Trump quiere minerales ucranianos a cambio de ayuda, Zelenski ofrece uranio, titanio y manganeso, y Peskov dice que eso es comprar la ayuda. El otro asunto que entra con fuerza es la ofensiva cultural de Vance en Múnich, que desplaza el foco de la guerra al choque interno occidental.
Lo que se comenta en el foro
La actuación de Vance en Múnich ha generado ríos de tinta. Un participante resume: «Hay que escuchar el discurso en el que JD Vance humilla a los líderes europeos y sus ataques a la libertad de expresión y a los derechos humanos básicos». Otro añade que Trump respaldó el discurso: «Creo que su discurso fue muy bien recibido, en realidad». La intervención de Zelenski también da que hablar: «Estoy dispuesto a cualquier tipo de negociación con Putin, si Europa y Estados Unidos no nos abandonan». Y la respuesta de Medvedev a la llamada: «Estados Unidos debe aceptar que ya no es el “líder” del mundo actual». Mientras, un forero sentencia: «Europa ha muerto».