Casi le diría que el incremento de potencia desde 333cv a 450cv es lo de menos (aunque también se nota, y cómo).
Es todo lo demás: el V8 atmosférico de giro rápido, la entrega máxima de par en >=7500 vueltas, el corte de inyección en 8250rpm, el tarado de las suspensiones, la puesta a punto del bastidor... todo eso cambia respecto del S5, y hace una diferencia en manejo dinámico muy importante.
Cierto que no todos los conductores están interesados o aprecian esos detalles, por supuesto, pero para algunos de nosotros eso marca la diferencia entre un pedazo de coche (S5) y un
driver's car (RS5).
Frente a "eso", un petrolero chut-chut-chut turboalimentado (esto es, un diesel :

: ) pues como que se me queda un poco fuera de juego...