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¿Habéis visto el IBEX 35? Enero 2013: The end is here +
El Ibex cierra 2012 en 7.213: previsiones de 9.400 y un hachazo fiscal del 52%
Un forero y seis amigos juntaron el dinero para comprar siete viviendas de obra nueva en una promoción junto a una estación de esquí catalana. Pidieron a Servihabitat un 40% de descuento sobre el precio de tarifa. La respuesta del vendedor fue que, solo si se llevaban las siete, les rebajarían un 10%. El episodio, contado con incredulidad en el arranque del seguimiento bursátil de 2013, resume el ánimo con el que se abrió el año: mientras el ladrillo se negaba a moverse, la bolsa venía de cerrar 2012 en los 7.213,43 puntos.
De qué se hablaba en enero de 2013 y cómo acabó el año anterior
El punto de partida era una recapitulación: una docena de operaciones, una rentabilidad media del 6,5% sin contar dividendos y algo más del 7% si se sumaban. La autocrítica era afilada —buen punto de entrada, punto de salida demasiado nervioso y poco ambicioso—, y sirvió para fijar las expectativas del ejercicio que empezaba. Las previsiones que se manejaban entonces apuntaban a un techo de 9.400 y un suelo de 4.972 sobre el cierre de 7.213,43. Un rango de casi 4.500 puntos que, traducido a porcentajes, admitía cualquier escenario y su contrario.
Había quien se apuntaba desde primera hora con la sensación de que 2013 sería «un año interesante». Y quien respondía, sin disimular el apetito por el drama, que sería bastante más que interesante.
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El hachazo fiscal a las plusvalías que cambió las reglas del juego
La reforma fiscal fue lo primero que muchos se echaron a la espalda. A partir de 2013, las plusvalías generadas en menos de un año pasaban a tributar al tipo marginal del IRPF, con una horquilla de entre el 24,75% y el 52%. Las de más de un año mantenían tramos del 21% hasta 6.000 euros, del 25% entre 6.000 y 24.000 y del 27% a partir de esa cifra.
La comparación con el pasado dolía: hubo un tiempo, no muy lejano, en que existía un tipo único del 15% para las plusvalías. La conclusión que se repetía era que el ahorro tenía perdido parte de su atractivo, y que la operativa de corto plazo salía mucho más cara que antes.
La pregunta lógica no tardó en aparecer: ¿compensaba tributar a través de una sociedad limitada? La respuesta que circuló tenía truco. La SL permitía descontarse gastos, librarse de las retenciones profesionales, demorar el pago de impuestos hasta julio y, en la práctica, recuperar por adelantado lo ingresado a Hacienda. Pero el aviso venía detrás: los beneficios no son de quien los genera, son de la sociedad. Una trampa clásica que muchos olvidan justo antes de celebrar.
El fin de la prohibición de los cortos: qué pasó el 31 de diciembre
La otra fecha marcada en rojo fue el 31 de diciembre. Ese día la CNMV puso fin a la prohibición de las operaciones bajistas sobre la bolsa española, una restricción que se había prolongado durante meses. La noticia, publicada en la prensa económica, fue recibida como agua de mayo por unos y como la excusa perfecta para vender por otros.
El argumento de los partidarios era directo: los cortos son necesarios para rebajar la manipulación del mercado, y prohibirlos equivale a poner freno al libre mercado de acciones. Los más cautos advertían lo de siempre: que el levantamiento de la veda podía desatar movimientos bruscos al día siguiente, y que quien no tuviera las cosas claras no debería operar con eso.
En paralelo, el contexto exterior no ayudaba. El bono español a diez años empujaba la prima de riesgo hasta los 367 puntos básicos, con un repunte de 23 puntos básicos en la apertura. Y la advertencia del presidente estadounidense sobre las consecuencias catastróficas de no elevar el techo de deuda de EEUU añadía leña a un fuego que, según algunos, acababa de encenderse.
Alcistas y osos: dos formas de leer el mismo gráfico
La discusión de fondo era cómo interpretar la subida. Un bando sostenía que el IBEX ya había recorrido todo lo que tenía que recorrer, que los 8.300 eran un suelo de activación de un tercer impulso y que a partir de ahí todo lo que viniera era «de gratis». El razonamiento técnico era honesto: normalmente no se puede delimitar la extensión máxima de un techo hasta que ya está muy bien configurado, y eso deja solo dos opciones, quedarse fuera o arriesgarse.
El bando contrario no negaba la subida, pero le buscaba las costuras. Se hablaba de «canarios» que empezaban a caer —los valores energéticos, los de la plata, las carboneras, las solares—, de velas verdes sin volumen y del S&P 500 acercándose a los 1.524 puntos como cifra clave. La tesis era que la subida final la sostendrían Apple y cuatro valores grandes, y que después llegaría el golpe que barrería las posiciones de los largos.
Los más veteranos recomendaban calma. Alguno advertía de que retirarse de la fiesta no le gusta a nadie y menos que se lo digan, y recordaba que la historia está repleta de falsos vellocinos de oro y de multitudes buscándolos. Un forero lo resumía con crudeza: sálvate tú y ya mirarás después a quién salvas.
La caza en small caps y biotech: nombres y cifras que circularon
El análisis más fino se movía en la parte baja del mercado. Se avisaba de que las empresas endeudadas con grandes vencimientos en 2013 no descartaban alguna quiebra con su correspondiente crash. Se seguían de cerca biotecnológicas como Novavax, Savient y Arena Pharma, con targets concretos —los 7 dólares para esta última tras perder su canal alcista—, y se repetía una advertencia contundente: cuando los valores pequeños no pueden subir, siempre bajan, y no suelen hacer prisioneros.
Hubo operaciones que quedaron registradas con nombre y precio. Alguien confirmó una compra de 40.000 acciones a 0,305 y otro punto de entrada, con stop en 0,28. Otro rebajó el stop de Pescanova a 15,5. Y se recordaba, a quien presumía de haber cazado un SAN o un BBVA a 4, que a posteriori todo es fácil: hubo quien los compró a 17 pensando que aquel era el suelo.
La lección que se repetía tenía que ver con la gestión del riesgo. No basta con acertar más de lo que se falla; hay que evitar que una sola posición reviente el año entero. Y desconfiar de quien asegura saber por qué se movió cada tick: en un mundo de probabilidades, lo razonable es buscar el sesgo ganador por patrones y estadísticas.
Herramientas, plataformas y el problema de la iliquidez
Hubo también espacio para lo práctico. Quien preguntaba por plataformas para iniciarse en el trading automático recibía nombres concretos: PROREALTIME, sin gráficas intradía, o MetaTrader, con su lenguaje M4 para definir estrategias y hasta autorizar al algoritmo a abrir posiciones por su cuenta. El consejo de fondo era tomarse el tiempo antes de dejar que un código opere solo.
Y una reflexión sobre liquidez que vale su peso. Un inversor explicaba que quería entrar fuerte en un valor y, al mirar los volúmenes, se echó atrás: si ponía precio fijo, 35.000 euros no se ejecutaban en toda la sesión; y si ponía orden a mercado, entre la primera y la última operación se le iba un 7% del precio. En valores pequeños, moverse solo tiene estos riesgos, porque una venta importante abre un boquete en la cotización.
Cuando el seguimiento se convirtió en objetivo del humor ajeno
Hubo un episodio que muestra cómo funcionaba aquello por dentro. Varios participantes comenzaron a comentar en los foros de un medio económico que cubría la noticia del fin de la prohibición de cortos. Uno celebró que le hubieran publicado el comentario; otro se burló de que ya acumulaba seis valoraciones negativas. Se habló de «trolear» al medio, y de que un nuevo público había descubierto la trastienda del mercado.
Entre medias, ironía fina sobre el ladrillo y los productos financieros de toda la vida. Alguien bromeaba con haber invertido primero en sellos, luego en una nueva Rumasa, después en preferentes —unas canjeadas y otras sin canjear— y ahora en bancos, justo cuando el IBEX iba para arriba y le hacían «esto». La socarronería servía para hablar de lo que de verdad importaba: la sensación de que el pequeño inversor siempre llega tarde a la fiesta.
Por qué importa la fecha del cierre: 7.213,43
El dato que ordena todo lo anterior es ese cierre. Sobre él se construyó el rango de previsiones, se planificaron las entradas y se midieron los aciertos y los errores. Y, sin embargo, la cifra que más incomodaba no era la del IBEX. Era la del S&P, los 1.524 puntos. Cuando el índice se acercaba, los avisos de corrección arreciaban. Cuando la superaba, aparecía el silencio incómodo de quien se ha quedado fuera. Ni Estados Unidos ni la zona euro habían resuelto sus problemas. El dato de Alemania apuntaba a que la recesión seguiría. Y el mercado, aun así, seguía subiendo. Nadie terminaba de cuadrar por qué.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«La triste verdad es que normalmente no se puede delimitar la extensión máxima de un techo hasta que ya está muy bien configurado, con lo cual sólo tienes dos opciones: permanecer fuera o arriesgarte.»
— Claca · Análisis técnico de techos de mercado
«La historia de la humanidad está repleta de falsos bellocinos de oro y legiones de humanos a su busca.»
— bertok · Prudencia ante el optimismo bursátil
«El precio es el resultado de oferta y demanda, es decir un output. Lo importante son los input.»
— FranR · Filosofía de entrada en el mercado
«Si pones precio fijo, 35.000 euros no compras en toda la sesion. Y si pones a mercado, de tu primera a tu ultima orden se va un 7%!!»
— ghkghk · Iliquidez en valores pequeños
«Ni USA ni la zona Euro han resuelto sus problemas. El dato de Alemania es indicador adelantado para la periferia de que la recesión va a seguir.»
— burbufilia · Desconexión entre bolsa y economía real
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El objetivo ya está alcanzado40%
Queda recorrido hasta los 9.40035%
Prudencia: la recesión sigue ahí25%
📈 EN CIFRASTributación de las plusvalías en el IRPF
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
Tipo anterior
15 %
Hasta 6.000
21 %
6.000-24.000
25 %
Más de 24.000
27 %
📌 DATOS
El IBEX 35 cerró 2012 en los 7.213,43 puntos
Las previsiones para 2013 apuntaban a un máximo de 9.400 y un mínimo de 4.972
La fiscalidad de las plusvalías de menos de un año llegó al 52% y la de más de un año al 27%
La prima de riesgo española repuntó hasta los 367 puntos básicos, 23 más en la apertura
El Nikkei cerró con una subida del 3% hasta los 10.926,6 puntos
📅 EVOLUCIÓN
Diciembre 2012El IBEX cierra el año en 7.213,43 puntos tras un ejercicio de fuertes oscilaciones
Enero 2013Entra en vigor la nueva tributación de las plusvalías, con tipos de hasta el 52% para las de menos de un año
Enero 2013La CNMV levanta la prohibición de operar a corto sobre la bolsa española
Enero 2013El IBEX alcanza la zona de los 8.300-8.400 puntos y las primeras voces dan por agotado el tramo alcista
Enero 2013La prima de riesgo española repunta hasta los 367 puntos básicos por el bono a diez años
Febrero 2013El S&P 500 se acerca a los 1.524 puntos y arrecian los avisos de corrección
El acuerdo presupuestario de EEUU y el techo de deuda
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose completo de la fiscalidad de las plusvalías por tramos, con la comparación frente al antiguo tipo único del 15%
✓Las operaciones concretas documentadas con precios de entrada, stops y volúmenes, incluidas las compras en small caps y biotech
✓El cálculo real sobre iliquidez en valores pequeños: cuánto se pierde al ejecutar 35.000 euros a mercado
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Descargo de responsabilidad: Este artículo reconstruye un debate de inversión de enero de 2013 y no constituye asesoramiento financiero. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
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