Hola Qbeac, creo que todos los que posteamos aquí en este hilo de BURBUJA.INFO tenemos mucho más claro que la mayoría de gente de este país de dónde viene el problema, y cuál es la raíz del problema, lo que sucede es que no está en nuestras manos solucionar la crisis.
Yo en su día tomé una decisión que mantengo firme y fue la de no hipotecarme y comprar vivienda a precio de oro. Yo puse de mi parte para no hinchar más el globo que por desgracia ha terminado estallando en nuestras caras. ¿Qué hubiera pasado si todos los españoles nos hubiésemos puesto de acuerdo y no hubiese comprado piso ni Dios? Seguro no estaríamos aquí lamentando la situación actual del país.
Ahora bien, ya que nos han llevado a la ruina, nos han dolido a nosotros y a nuestros descendientes y nietos que tendrán que pagar lo que se debe, por lo menos en este hilo compartimos la información necesaria para intentar arrebatarle al mercado unos cuantos leuros y poder rentabilizar los ahorros. Es por eso por lo que nos preocupamos de las hojas y no de la raíz, porque las hojas son las que nos dan beneficio.
CRISIS=OPORTUNIDAD y en los mercados no podía ser de otra forma.
Salu2...
Hola boquiman, te agradezco sinceramente tu razonable y amable respuesta, pero me surgen dos dudas:
(1) ¿Realmente hay tantos foreros en Burbuja como dices que saben lo que está pasando en el mundo? Lo digo porque veo muchos más debates sobre las hojas que sobre la raíz del árbol, y considero que eso en la mayoría de los casos es una gran pérdida de tiempo.
Y por la raíz del árbol me refiero a lo que se explica en los Posts 1 y 2 de estos dos hilos, que es una info fundamental:
(2) Por tu respuesta, creo entender que dices que sabéis lo que está pasando (la causa raíz de la crisis) pero que estáis intentando buscar un poco más de “maíz” (dinero) y que creéis que no se puede hacer nada.
Yo sí creo que se puede hacer mucho más, pero bueno, eso es cuestión de hablarlo más despacio. Por ejemplo, ya nos podríamos poner todos/as a avisar e informar al ejército, a la policía, a la guardia civil (a la gente honrada de esos cuerpos, que seguro que también los hay) y pedirles que por favor ayuden a arrestar a los corruptos (banksters, políticos, etc.), como están haciendo en Islandia e intentando hacer en USA Drake y una supuesta facción honrada del Pentágono.
Si los militares honrados ayudasen a arrestarles, se acabaría la crisis económica en un pis pas, como en Islandia.
Pero bueno, por ahora, si es eso lo que me has intentado transmitir (que estáis buscando más maíz-dinero, etc.), te respondo con la siguiente analogía:
CUIDADO: a los gorrinos de “raza española” les están cerrando el portón.
Hace ya unos meses, anduve de vacaciones por la provincia de Zamora, y fui invitado a visitar una finca propiedad de un paisano donde elaboraban unos jamones caseros muy afamamados por toda la zona.
Al pasar por una de las pocilgas, me llamó la atención la magnífica y extraña raza de una hembra que amamantaba a una camada de lechones.
Por curiosidad, le pregunté al descendiente del patrón que me estaba atendiendo, de qué raza eran esos gorrinos.
Descendiente del patrón: Son de raza “española”… pero espere que llamo a mi padre, que él le cuenta cómo se consigue esta raza.
Por la puerta de la cocina emergió D. Nicolás, un gigante de cabellos blancos que se desplazaba dificultosamente asistido por un bastón de 3 patas y me invitó a sentarme a la mesa del porche donde reposaba un enorme botellón de aguardiente de no menos de 60º.
¿Ud. sabe cómo se cazan los gorrinos salvajes del monte? Me espetó el paisano sin más trámite, mientras me servía un vasito chato ese fortísimo aguardiente.
Protagonista: Bueno, creo que los perros los acorralan y con un fusil los abaten, le contesté prudentemente, presintiendo que la historia venía por otro lado y que el viejo sabía más que yo…
D. Nicolás: En este caso, no es así. -me dijo don Nicolás- y prosiguió:
Y cuando le diga cómo los cazo yo y como los “amanso”, Ud. entenderá porqué se los llama de raza “española” y si es un hombre inteligente, podrá sacar algunas conclusiones acerca de porqué a los españoles nos va como nos va.
En el fondo de la finca, detrás de aquel bosque de álamos y hasta la orilla del río, hay un monte agreste sin cultivar.
En ese monte abundan las manadas de gorrinos salvajes.
Para cazarlos comienzo por buscar un claro sin maleza, donde tiro unos puñados de maíz en el suelo.
Cuando los gorrinos lo descubren, van a comer todos los días, y solo tengo que reponerles
diariamente la ración.
Una vez acostumbrados, construyo una cerca en uno de los lados del claro y sigo poniéndoles alimento. Durante unos días van a desconfiar, pero terminan por volver.
Entonces hago otra cerca formando una “L” con la anterior, y les sigo poniendo comida hasta que de nuevo dejan de desconfiar y regresan a comer.
Y así sucesivamente, hasta que casi cierro los cuatro lados y solo dejo una abertura para un portón.
Para entonces se han acostumbrado al maíz fácil, le han perdido el miedo a las cercas y entran y salen casi con naturalidad…
Otro día coloco el portón, lo dejo abierto y sigo poniendo maíz, hasta que encuentro la piara comiendo, entonces cierro la puerta.
Al principio empiezan a correr en círculos como locos, pero ya están sometidos.
Muy pronto se tranquilizan y vuelven al alimento fácil, ya que se olvidaron de buscarlo por si mismos, y aceptan la esclavitud.
Nosotros, los españoles debemos darnos cuenta que los gobernantes que dan limosnas y subvenciones en lugar de trabajo digno, proceden de la misma manera que yo con los gorrinos…
Nos tiran maíz gratis disfrazado de programas de ayuda, planes sociales, empleos públicos, cargos políticos, jubilaciones millonarias para esos políticos, sueldos para liberados y asesores, dinero para los sindicatos y partidos políticos, leyes proteccionistas, sobornos electorales, etc.…
Todo a costa del sacrificio de las libertades que nos van confiscando migaja a migaja…
Y muchos españoles no se dan cuenta que no existe la comida gratis, y que no es posible que alguien preste un servicio más barato que el que uno mismo hace.
¿Acaso no ven que toda esa maravillosa “ayuda” que reparte el gobierno, lo hace con el dinero que el pueblo le entrega para bien administrarlo, y no para depredar las libertades y los bienes de la gente que trabaja y que produce?
Pero ¿cómo se puede pasar de vivir en un paraíso y en unos años convertirlo en un infierno…?
¿Cómo pueden exigirnos sacrificios, si los políticos derrochan nuestro dinero en suntuosos gastos y a la vez ellos se enriquecen?
¡Sigamos así, sin más, y que Dios nos ayude cuando nos cierren el portón!
Don Nico apuró de un trago lo que quedaba del cuarto vasito, me saludó y se fue renqueando por la puerta de la cocina.
Y yo, mareado por el alcohol, y más aún, trastornado y apabullado por la verdad, saludé al descendiente y me volví rumiando mi mal humor por el pole camino de regreso a casa…
CUIDADO:
¡NOS ESTÁN CERRANDO EL PORTÓN!