Bolsa se agarra a indicadores adelantados, pero nada está claro:ni economía ni bolsa
LA BOLSA SE AGARRA A LOS INDICADORES ADELANTADOS, PERO NADA ESTÁ CLARO: NI LA ECONOMÍA NI LA BOLSA
Moisés Romero
Hace dos años, uno de los gurus más fruta de la Bolsa española aconsejaba a su clientela selecta seguir los indicadores adelantados, porque las cosas comenzaban a pintar muy mal. Así lo transcribí en estas líneas. Veinticuatro meses después, el guru mantiene la misma posición respecto a este fenómeno: “Los indicadores adelantados predijeron la que se nos venía encima, el Diluvio Universal, la Gran Caída. Ayer, ahora, mañana, dentro de un mes, de un año, no lo sé, volverán a darnos las señales de recuperación, señales de vida, porque habrá vida. En este sentido, mi particular forma de proceder en estos asuntos, porque a mí me pagan para tratar de anticipar movimientos, me sugiere que determinados indicadores adelantados están a punto de doblar la esquina, es decir, de comenzar a palpar, cada vez más cerca, la salida de este gran túnel de recesión económica global. Conforme se incorporen más participantes a esta metodología, mayor será la capacidad de respuesta de los mercados. Hay que estar atentos...”, sentencia.
Este guru, para mi uno de los mejores observadores de la realidad económica y financiera española, me dice que es el momento de seguir con sumo interés el curso de los diferentes í*ndices adelantados, porque la Bolsa siempre anticipa tendencias. Aconseja huir de los patrones de medición clásicos, porque apenas sirven para algo en la coyuntura actual. Añade que realidad social y económica y estadí*sticas oficiales generalmente utilizadas van con el pie cambiado. Cree que lo mejor es medir con distintas varas el encuadre actual.
Aconseja acudir con regularidad a los concesionarios de coches para evaluar al instante el número de vehí*panderos vendidos y su comparación con el pasado; ir a los grandes almacenes y preguntar a los empleados acerca del pulso económico y del nivel de consumo; telefonear a los restauradores amigos y preguntarles cómo van las cosas; indagar sobre el nivel de ocupación hotelera y, en este caso, por el número de pernoctaciones; hablar con los empleados de los bancos y cajas de ahorro… Hay indicadores adelantados que en la actualidad son más eficaces que los que utilizan los grandes organismos.
También me ha dicho que hay seguir el rastro de los billetes de 500 euros, su volumen en circulación, sus alzas y sus bajas, porque el volumen de billetes de 500 euros es considerado un indicio de economí*a sumergida o dinero zain. Hay, no obstante, otros indicadores adelantados más.
Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) cuenta un indicador adelantado compuesto (CLI por sus siglas en inglés) que suele funcionar bastante bien. La OCDE anticipó antes que otras grandes organismos supranacionales la ralentización de las economí*as más desarrolladas y a un debilitamiento de la previsión en los 29 paí*ses de la organización, incluidos los del G7, además de en otros como China e India. El í*ndice CLI, que reúne información contenida en numerosos indicadores a corto plazo relacionados con el Producto Interior Bruto (PIB), proporciona información sobre las tendencias de la actividad económica.
Hay que seguir buscando, en fin, más referencias.
No está nada claro
Mientras, los prohombres y las instituciones advierten de que las cosas de la economía no están claras. Los mercados y los banqueros tienden a creer que la confianza es el componente mágico de la economía. Y en realidad no es para tanto: no basta con inyectar dos billones de euros para que aparezca la fe en la recuperación. El estadounidense John Lipsky, número dos del Fondo Monetario Internacional (FMI), constata que la reunión de otoño ha supuesto un cierto alivio para esa maltrecha confianza tras la mayor crisis de las últimas décadas. Pero Lipsky no quiere oír hablar de complacencia, la palabra más repetida durante los últimos días, capaz de hacer desaparecer la incipiente reactivación -la confianza- en un abrir y cerrar de ojos. Nada puede darse por seguro, dice Lipsky en un pequeño e improvisado despacho del edificio que ocupa el Fondo en Estambul. Ni siquiera la tan cacareada salida del túnel escribe El País en una entrevista
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El alza de la Bolsa no es sotenible
El Nobel Joseph Stiglitz dice que los inversores se han mostrado “irracionalmente exuberantes” respecto la recuperación. El multimillonario George Soros asegura que la banca de EE UU está “básicamente en bancarrota”, en tanto que Nouriel Roubini considera que los mercados han subido demasiado.
El desempleo seguirá subiendo en EE UU y debería ser el foco principal de atención de políticos y demás responsables económicos, según el premio Nobel Joseph Stiglitz, para el que las ganancias de las bolsas son una clara muestra de la “irracional exuberancia” que han mostrado los inversores respecto a la recuperación económica. “Hay mucho riesgo sobre una fuerte sacudida”, dijo a Bloomberg TV.
“Está claro que la situación empeorará”, comentó Stiglitz, haciendo reseña del último dato de paro en EE UU y mencionando la gran cantidad de personas que no pueden encontrar un trabajo a tiempo completo. Este país ha perdido 7,2 millones de empleos desde diciembre de 2007, con una tasa que ya se acerca al 10%, la más alta en 26 años.
Estos comentarios se producen después de que Nouriel Robuini, el académico de la Universidad de Nueva York que predijo la actual crisis, dijese que “los mercados han subido mucho, demasiado pronto y demasiado rápido”. El analista técnico Robert Pretcher, fundador de Elliott Wave International, adelantó que los mercados de EE UU sufrirán una mayor caída tras subir a su mayor nivel en un año.
Al respecto, el multimillonario George Soros dijo que la recuperación económica en EE UU será lenta debido a que la banca está “básicamente en bancarrota”, lo que impide que los consumidores se endeuden. “EE UU será muy lento en la recuperación”, dijo Soros en Estambul. “EE UU tiene un largo camino que recorrer”.
Para Soros, uno de los mayores especuladores de los mercados, Europa está menos dañada que la principal economía del mundo. Así, el BCE será más rápido que la Fed a la hora de comenzar a retirar los planes de estímulo.
Tampoco lo ve claro la CNMV
A su vez, la CNMV ve síntomas de mejora en los mercados, aunque advierte de que la incertidumbre sobre la sostenibilidad de la misma es elevada y no descarta más turbulencias. Hay señales de normalización en los mercados, pero no hay que bajar la guardia. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) advirtió el lunes en su boletín trimestral Los mercados de valores y sus agentes: situación y perspectivas que a pesar de la notable recuperación de las cotizaciones, “la incertidumbre que rodea la sostenibilidad de la misma es elevada”.
El supervisor alerta que “la debilidad de la contratación, a pesar de experimentar un crecimiento modesto en el negocio en el segundo trimestre, evidencia la fragilidad de la mejoría de este mercado” y advierte de que pueden darse nuevos episodios de turbulencias, aunque de menor intensidad. Los indicadores macroeconómicos y los resultados empresariales serán claves para mantener el ritmo en los mercados, según el supervisor.
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