El careo de la hija de Sánchez con una reportera en Lanzarote
¿Hasta dónde llega el derecho a informar cuando la noticia es la familia del presidente? El encuentro entre Ainhoa Sánchez Gómez, hija mayor de Pedro Sánchez, y una reportera de OKDIARIO en un hotel de Lanzarote ha vuelto a encender la polémica sobre los límites del periodismo y la privacidad de los gobernantes. Según el relato del medio, la madre de Sánchez, Magdalena Pérez-Castejón, comenzó a grabar a la periodista con el móvil; esta respondió haciendo lo mismo. Fue entonces cuando la hija del presidente, visiblemente molesta, espetó: «¿No te parece que tienes un trabajo un poco penoso, chica?».
El origen: fotos de la familia en La Mareta
El conflicto viene de lejos. La reportera había publicado días antes imágenes de la familia disfrutando de su estancia en la residencia oficial de La Mareta. La publicación de esas fotos, considerada por unos una intromisión y por otros una información legítima, es la chispa que ha derivado en el careo.
¿Acoso o derecho a saber?
Las reacciones no se han hecho esperar. Hay quien ve en la actitud de la familia un gesto de defensa frente a un acoso mediático continuado; otros sostienen que los familiares de quienes ocupan el poder deben asumir una exposición pública, sobre todo cuando utilizan bienes públicos como La Mareta. Algunas voces en redes sociales han deslizado acusaciones sobre el entorno de Sánchez que carecen de verificación, y conviene tratarlas como simples rumores.
El episodio deja una pregunta incómoda: ¿puede una periodista hacer su trabajo sin ser grabada y recriminada por ello? Mientras tanto, la familia presidencial ya sabe que unas vacaciones en Lanzarote rara vez pasan desapercibidas.