Creo que la financiarización te ha dolido la cabeza. 😀
Creo que no. Hay muchas cosas que pueden estar confundiéndome pero la fascinación por el "poder del dinero" no es una de ellas.
Las monedas son piezas de un metal estandarizado que llevan un cuño de una entidad que certifica su autenticidad. Y hasta que las finanzas no se sofisticaron el valor de dicha moneda lo daba el metal que la constituía.
Refutar con argumentos esto sería muy largo pero no. El dinero nunca tiene valor económico. El dinero siempre ha estado hecho de conchas de caracoles sin uso conocido, metales sin utilidad como el oro (en aquellos tiempos), papel o bits.
El valor del dinero es siempre un valor representativo, el dinero es siempre un documento (aunque sea un disco de oro). El dinero tiene siempre valor financiero, y nunca valor real (porque sería económicamente ineficiente sacrificar capital real: antibióticos o trigo, para construir dinero).
La acuñación, y el que el Estado se haya reservado en épocas el monopolio de la acuñación de dinero, como se reservaba la molienda de grano, no es esencial para entender el dinero. El dinero siempre ha sido un producto del mercado, nunca algo que haya creado el Estado.
Fue a raíz de la aparición del estado moderno y los bancos centrales con la emisión de el papel moneda que se llamó moneda a un cheque de una cantidad fija respaldada por un banco o un estado, es decir un pasivo.
Bitcoin da un paso atrás en ese proceso y vuelve la idea originaria de moneda, en base a un recurso limitado algorítmicamente que sirve de intermediación en la realización de operaciones comerciales.
Aquí hay una confusión fundamental. Aunque el valor (financiero) del dinero está relacionado con la abundancia o escasez del dinero, no es suficiente con que algo sea escaso para que adquiera valor financiero.
Garantizar que el número de copias de cierto documento serán escasas en el futuro, no añade ningún valor financiero a ese documento per se.
Imaginamos un concierto de Lady Gaga. El lugar en que se celebra el concierto tiene un aforo de 4.000 personas.
Si el organizador del concierto imprime 4.500 entradas (inflaciona) erosionará el valor (financiero) de cada entrada y si entrando 4.000 solo imprime 3.500 entradas hará aumentar el valor de cada entrada.
Sin embargo no es la escasez por sí misma la que otorga valor financiero a cada entrada. Cada entrada es un pasivo que emite para el organizador del concierto y el valor financiero de esa entrada, de ese pasivo, depende del valor del activo al que da acceso esa entrada (Lady Gaga) dividido por el número de entradas emitidas.
Cada entrada es una promesa de ver a Lady Gaga (un pasivo) y ese pasivo tiene un valor financiero que depende del valor que pueda tener ver cumplida la promesa de ver a Lady Gaga multiplicado por la probabilidad de que esa promesa se cumpla. Si se emiten 8.000 entradas para un concierto en el que solo van a poder entrar 4.000, la probabilidad de que cada entrada se haga realidad es solo del 50%.
Garantizar a los tenedores de entradas que no se emitirán más entradas que el aforo del concierto es parte de la ecuación (el denominador) pero los creadores de las criptomonedas han olvidado que tiene que haber un numerador: Lady Gaga tiene que actuar para que las entradas del concierto de Lady Gaga tengan algún valor.
Un número estrictamente acotado de entradas para no ver a nadie no tienen ningún valor (porque cero dividido por un número pequeño es cero, o porque cero multiplicado por una probabilidad alta también es cero)
El dinero es siempre un pasivo emitido por "un banco", cuyo valor financiero proviene del valor real de los activos de ese banco.
El caso del buscador de oro que pueda producir dinero moviendo en su batea la arena de un río y luego el mercado haga efectivo el valor real de ese dinero, es una anomalía muy especial que no ayuda a entender qué es el dinero sino que solo oscurece más el problema.
El dinero, incluso cuando es de oro, es siempre la representación documental, financiera, de una deuda real que el tenedor del dinero tiene derecho a cobrar y siempre hay "un banco" en este proceso.
En el caso del oro, "el banco" emisor es el mercado y quien paga esa deuda que representa el oro es el mercado (un agente del mercado)
No es cierto que el oro sea un "activo sin pasivo", el oro es un pasivo "emitido" por el mercado, y aunque es un pasivo libre de riesgo (el mercado siempre cumple sus promesas), no deja de ser un pasivo.
Si el mercado desapareciese y dejase de haber oferta de ropa, comida o medicinas, el oro se mostraría como lo que siempre ha sido: un pasivo que otorga el derecho a cobrar al mercado una deuda real, un pasivo con valor financiero pero sin valor económico. (El valor del oro depende de que "el emisor", en este caso el mercado, cumpla una promesa y pague una deuda)
Una bicicleta o un paraguas, que tienen valor económico, tienen un valor que no depende de que nadie cumpla una promesa.