Ferrol III
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Durante las primeras décadas del…
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La compra de tierras por sociedades anónimas y el interés esclavista del Sur estadounidense empujaron a Texas a separarse de México en 1836 y a su anexión por Estados Unidos en 1845. Quienes comparan aquello con Ceuta sostienen que también allí hay intereses de poder y económicos detrás de la presión migratoria, una tesis que conviene leer como interpretación y no como hecho probado.
En la década de 1820 miles de estadounidenses se instalaron en Texas, entonces territorio mexicano. México había abolido la esclavitud y no devolvía a los esclavos que escapaban hacia su territorio. Para los grandes propietarios esclavistas del Sur, eso era un problema económico y político de primer orden: incorporar Texas reforzaría su peso.
Había otro actor menos conocido. Sociedades anónimas estadounidenses ya habían comprado miles de hectáreas y calculaban que esas tierras valdrían mucho más parceladas. La tierra era inversión, negocio y poder.
México intentó limitar la entrada de inmigrantes estadounidenses, sin éxito. En 1836 los colonos proclamaron la independencia de Texas. El general mexicano Antonio López de Santa Anna tomó El Álamo, pero semanas después fue derrotado y capturado en San Jacinto.
En 1845 Estados Unidos anexó Texas. Poco después comenzó la guerra entre ambos países, que terminó con una enorme pérdida territorial para México.
Hay quien sostiene que en Ceuta ocurre algo parecido: que Marruecos favorece la llegada de sus ciudadanos como forma de presión no armada. Es una tesis política, no un hecho establecido, y no viene acompañada de pruebas públicas que la confirmen.
De ahí se extraen dos escenarios: expulsar a los recién llegados o asumir con el tiempo una pérdida de soberanía. La historia no se repite de forma mecánica, pero deja un aviso: cuando grandes extensiones de territorio quedan bajo control de intereses extranjeros, el asunto deja de ser solo económico.
Cualquier conclusión sobre derechos de las personas migrantes o sobre competencias del Estado corresponde a la normativa aplicable y a los tribunales, no a una analogía histórica.
Durante las primeras décadas del…