Irán ataca Israel: la ofensiva que reabre viejas heridas
El lanzamiento de misiles y drones por parte de Irán contra Israel ha desencadenado un torrente de análisis históricos que van más allá del ataque inmediato. Mientras los sistemas de defensa interceptan los proyectiles, en los círculos de debate se libra otra batalla: la interpretación de quién ha ganado realmente las guerras pasadas.
El dato que más llama la atención es la referencia a la "guerra de los 12 días" —conflicto de 1973 en el que Israel, según una corriente, necesitó el apoyo aéreo estadounidense para no ser derrotado. Sin embargo, desde el otro lado se recuerda que Israel ha ganado todas sus guerras en inferioridad numérica, desde 1948 hasta 1967, donde destruyó por sorpresa la fuerza aérea egipcia.
El papel de Estados Unidos: ¿apoyo o dirección?
Un punto de fricción recurrente es el rol de Washington. Mientras unos sostienen que sin el respaldo ilimitado de EE.UU. Israel no podría mantenerse, otros argumentan que la ayuda militar no determina la capacidad de combate israelí, que ha demostrado ser autónoma. La discusión se encona al mencionar la guerra de 2006 con Hezbolá, que unos consideran una derrota y otros una victoria táctica.
El factor suní y el derrocamiento de Assad
Un análisis menos habitual señala que los suníes, al derrocar a Assad, privaron a Irán de un aliado clave, y que sin ese cambio, la guerra de Gaza en 2023 podría haber tenido un desenlace distinto. Este enfoque geopolítico, aunque minoritario, añade una capa de complejidad que el relato oficial suele pasar por alto.
Con los misiles aún en el aire, lo único claro es que la narrativa histórica está tan fragmentada como los restos de los proyectiles. La pregunta que queda en el aire: ¿qué guerra están librando realmente, la del presente o la del pasado?