El agujero de 13.000 millones: el petróleo venezolano que desapareció en EE.UU.
El dato es escalofriante: desde la detención de Nicolás Maduro (apodado ‘platanote’ en ciertos círculos), Estados Unidos habría extraído petróleo venezolano por valor de más de 13.000 millones de dólares. De esa cantidad, apenas 300 millones han llegado a territorio venezolano. El resto, según estimaciones no oficiales, se ha ‘perdido’ en el sistema financiero estadounidense.
¿Quién se queda con el dinero?
La sospecha es que el desvío no es casual. Mientras la producción petrolera venezolana cae y la economía se hunde, el rastro del dinero conduce a círculos cercanos a la administración Trump, al que algunos se refieren como ‘Trumpstein’. La respuesta oficial ante las preguntas sobre el paradero de los fondos ha sido calificada de ambigua. No hay transparencia, y el silencio alimenta las acusaciones de apropiación directa.
Hay quien sostiene que, en la lógica geopolítica, el petróleo es del ‘amo yankee’ y no hay nada que reclamar: una visión realista de las relaciones de poder. Otros, en cambio, lo ven como un saqueo en toda regla, un robo de materias primas que recuerda a épocas coloniales.
El dato que descoloca
De 13.000 millones estimados, solo han llegado 300 millones a Venezuela. Es decir, apenas un 2,3% del valor total. El resto se ha esfumado en cuentas, intermediarios o directamente en los bolsillos de quienes controlan el negocio. El precio del petróleo, la caída de la producción y la ausencia de controles han creado el caldo de cultivo perfecto para que el dinero, simplemente, desaparezca.
El resultado es que Venezuela, sumida en una crisis sin precedentes, no ve el fruto de su principal recurso. Y en Estados Unidos, el dinero ‘perdido’ sigue sin aparecer.