El vídeo viral sobre amenazas a políticos que no apoyen a Israel
Un vídeo viral muestra a un contertulio que, según los mensajes del debate, amenaza con matar a los políticos que no estén con
Israel, a los iraníes y al propio entrevistado palestino. Varios participantes identifican al entrevistado como Mosab Hassan, hijo de un alto dirigente de Hamás que desertó y colaboró con el Mossad. La escena ha sido calificada en el hilo como propia de un programa de humor estadounidense.
Quién es quién en el vídeo que se ha viralizado
La confusión sobre la identidad de los protagonistas ha sido el primer foco de discusión. Varios mensajes sostienen que el hombre de barba que lanza las amenazas es un
moro renegado, hijo de un dirigente de Hamás, que cambió de bando y llegó a trabajar para el Mossad. Otros mensajes lo sitúan directamente como un espía que, al aparecer en televisión, pierde su condición de tal. Algunos participantes señalan que el rostro del agresor tiene rasgos que no encajan con el estereotipo que se le presupone a un israelí.
El vídeo, según quienes lo han visto completo, consiste en una sucesión de amenazas: matar a los políticos que no apoyen a Israel, matar a los iraníes, matar al propio entrevistado palestino.
Apoya a Israel o te mato, resume uno de los mensajes. La escena ha sido calificada de esperpéntica, propia de un programa de humor estadounidense.
La tesis de fondo: Israel como amenaza para sus aliados
Más allá del vídeo, el asunto que vertebra la discusión es la sospecha, sostenida por algunos participantes, de que Israel no solo presiona, sino que amenaza directamente a los líderes occidentales. La idea que se repite es que el sionismo manda en Estados Unidos y que Netanyahu le grita a Biden por teléfono lo que tiene que hacer. Se afirma que Israel desataría una guerra nuclear contra Irán si lo considera necesario y que, en ese escenario, Europa quedaría subordinada a los intereses de Washington para controlar el petróleo que sostiene el petrodólar.
El relato se apoya en una lista de episodios históricos que se citan como prueba del
modus operandi: el asesinato de Kennedy por oponerse a Israel, la destrucción del USS Liberty, los atentados de las Torres Gemelas como operación de falsa bandera para desestabilizar Oriente Medio y el asunto Lavon. Ninguno de estos episodios se presenta con documentación en el material, pero funcionan como armazón argumental de quienes sostienen que el titular está más que justificado.
El papel de Hamás y la financiación israelí
Una de las líneas más repetidas es la que sostiene que Hamás fue financiado por Israel. La secuencia que se describe es la siguiente: primero se mata a los vecinos y se les roba la tierra, después se financian a los terroristas usando el descontento que generan esas propias acciones, y finalmente se justifica la respuesta militar por la existencia de esos terroristas. El objetivo final, según esta lectura, sería expulsar a la población hacia Europa.
Se matiza, sin embargo, que las políticas israelíes de los años 70 y 80 ayudaron indirectamente a crear las condiciones en las que Hamás pudo crecer, al considerarse una facción menos peligrosa que la OLP, hasta que se comprobó que era mucho peor. Esa es la mierda que hoy intentan aniquilar, según esta versión, por más que algunos salgan con la bandera LGBTI a decir sandeces.
El eco en la política española
La conversación deriva hacia España. Se especula con que el cerco judicial a Sánchez y su esfera pueda estar relacionado con su postura en política internacional. Se menciona a Pedro I el Africano y a su caterva de choni-charos gubernamentales, y se sugiere que una limpia sería necesaria. Otros mensajes ironizan con que el político lo pone uno y se lo folla cuando quiere.
La comparación con el socialismo español es recurrente: se sostiene que los sionistas en Oriente Próximo y los socialistas en Occidente son la mafia, que entre ellos se odian pero se necesitan para destruir Occidente. La idea de que existe un control sobre todos los países occidentales, y que quien no les apoya es disidencia controlada para que no se note tanto, cierra el círculo argumental.
La opción Sansón y el futuro del conflicto
En el tramo final aparece la posibilidad de que Israel use la llamada opción Sansón, a pequeña o mediana escala. Se discute si China, cuando mande, acabará con la capacidad de mimetización de Israel. Y se apunta que cada vez hay más países abiertamente hostiles hacia Israel, que se lo tendrá que envainar. La propuesta de bombardear Qatar, el nido de los líderes de Hamás, queda sobre la mesa.
La conclusión que sobrevuela todo el material es incómoda: si lo que dice este judío lo piensan todos o la mayoría, uno podría pensar que Hitler nos quiso librar del mal y que tenía razón. Es la frase que cierra el círculo y que deja el asunto exactamente donde estaba: en la sospecha, en la amenaza y en la certeza de que nadie va a salir a desmentirlo con datos.