Jesús perdió 300.000 euros, su casa y la herencia por una estafa de amor
La estafa romántica le costó a Jesús 300.000 euros, la casa familiar y la herencia de sus padres. La víctima, que confió en una mujer que conoció en internet, invirtió en una «plataforma secreta» en el extranjero. Cuando quiso recuperar el dinero, un supuesto abogado le exigió 2.000 euros por la gestión. También fue un fraude. Más tarde, otra mujer le hizo perder otros 6.000 euros. El engaño continuó hasta que se quedó sin nada.
El caso, recogido por Antena3, es un ejemplo de cómo las estafas amorosas utilizan la confianza para esquilmar patrimonios. La primera captación suele ser un perfil falso en redes sociales. Tras ganarse la confianza, proponen una inversión aparentemente rentable. El clásico esquema de «pig butchering». Jesús perdió su herencia, su vivienda y casi 300.000 euros en total.
El perfil de la víctima no es el típico de un anciano despistado. La combinación de soledad y expectativas económicas crea el caldo de cultivo perfecto. Las estafas románticas no paran de crecer; la próxima víctima podría ser cualquiera que confíe demasiado.
La moraleja es clara: nadie está a salvo de un timo bien orquestado —y quien critique la ingenuidad de Jesús olvida que los estafadores profesionales ensayan cada paso—. Las plataformas secretas y los abogados de dudosa reputación deberían encender todas las alarmas. Pero el amor, dicen, es ciego. Y a veces, caro.