Kiss me, stupid (José Alejandro Vara en Vozpópuli)

Kiss me, stupid (José Alejandro Vara en Vozpópuli)
RESUMEN DEL MENSAJE INICIAL · elaborado con IA

El encuentro entre **Delcy Rodríguez** y **Pedro Sánchez** en la Asamblea de la ONU se convirtió en un momento de alta tensión diplomática, eclipsando el discurso del presidente español y generando debate sobre las relaciones internacionales.

Leer el resumen completo →

El encuentro entre Delcy Rodríguez y Pedro Sánchez en la Asamblea de la ONU se convirtió en un momento de alta tensión diplomática, eclipsando el discurso del presidente español y generando debate sobre las relaciones internacionales.

El 26 de septiembre de 2026, la Asamblea General de las Naciones Unidas fue escenario de un encuentro que trascendió la diplomacia formal. La presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela, Delcy Rodríguez, protagonizó un saludo con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, que se convirtió en el foco de atención mediática. El gesto, descrito como un "beso" y encapsulado en la frase "Kiss me, stupid", eclipsó el discurso que Sánchez tenía previsto pronunciar, desdibujando su mensaje sobre la defensa de los perseguidos y humillados en el ámbito internacional.

Un saludo con carga política

El incidente ocurrió en la gran sala de reuniones de la ONU. Delcy Rodríguez se dirigió hacia Pedro Sánchez, quien aparentaba estar hablando por teléfono. Tras la conversación, Rodríguez pronunció la frase "Kiss me, stupid", un guiño a la famosa escena de la película "Bésame tonto", protagonizada por Kim Novak y Dean Martin. Acto seguido, le propinó dos besos en la mejilla. La reacción de Sánchez fue de sorpresa y cierta incomodidad, mientras que la ministra de Exteriores, José Manuel Albares, calificó el saludo de "un poco sorpresivo". Este intercambio, lejos de ser un simple saludo protocolario, fue interpretado por algunos como una demostración de poder y control por parte de Rodríguez, quien ha sido una figura clave en el gobierno venezolano.

El contexto de las relaciones diplomáticas

La figura de Delcy Rodríguez está intrínsecamente ligada a las complejas relaciones entre Venezuela y España. Su papel en el gobierno de Nicolás Maduro y su historial han sido objeto de escrutinio internacional. La cercanía de Rodríguez con el expresidente estadounidense Donald Trump, a quien se le atribuye la facilitación de acuerdos petroleros con Venezuela a cambio de la no extradición de Maduro, añade una capa adicional de complejidad a cualquier interacción diplomática. El incidente en la ONU se produce en un momento de tensiones políticas internas en España, marcadas por escándalos y controversias que han afectado la imagen del gobierno. La mención a las joyas regaladas por el rey de Arabia Saudí a Zapatero o los detalles sobre los contactos de la "cloaca de Leire/Ferraz" con narcos extremeños, según se relata, ponen de manifiesto un clima de efervescencia política que precede a la cumbre internacional.

El discurso eclipsado

Pedro Sánchez llegó a Nueva York con la intención de proyectar una imagen de líder progresista a nivel mundial, defendiendo los derechos de los más vulnerables. Su discurso, cargado de frases como "defender lo que muchos quieren destruir" o "luchamos contra el egoísmo, la ignorancia, la crueldad", buscaba posicionarlo como un referente internacional. Sin embargo, la imagen del saludo con Delcy Rodríguez se propagó rápidamente, eclipsando por completo su mensaje. La prensa española ha interpretado este gesto como un "ósculo mortal" para la estrategia de comunicación de Sánchez, desvirtuando su intento de presentarse como un defensor de los oprimidos. La relación de Sánchez con el gobierno de Maduro, marcada por un giro estratégico tras un inicial apoyo a Juan Guaidó, se ve ahora bajo una nueva luz tras este encuentro.

La sombra de la influencia

La capacidad de Delcy Rodríguez para influir en la agenda internacional y en las relaciones bilaterales es un tema recurrente. Se alude a su conocimiento de "las cuarenta maletas en la noche oscura de Barajas", sugiriendo implicaciones en operaciones financieras y vínculos oscuros entre la izquierda española y la venezolana. La escena en la ONU, donde Sánchez se vio envuelto en una situación incómoda, ha sido vista como una demostración de esta influencia, dejando al presidente español en una posición vulnerable. La mención a un posible encuentro con Trump y la interpretación de que "besar a Delcy es besar a Trump" subraya la interconexión de estas figuras en el tablero geopolítico. La situación se presenta como un revés para la imagen internacional de Sánchez, quien se encuentra en una carrera contrarreloj ante el fin de su mandato.

Datos clave
  • *Delcy Rodríguez**
  • *Pedro Sánchez**
  • Asamblea de Naciones Unidas
  • 26 de septiembre de 2026
  • "Kiss me, stupid"
Resumen generado con inteligencia artificial a partir del primer mensaje del tema.

Eric Finch

Será en Octubre
Desde
30 Jun 2006
Mensajes
100.835
Fruta
106.353
Lugar
Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Sodoma

Kiss me, stupid​

26/09/2026

José Alejandro Vara-Vozpópuli​

  • Delcy destroza el paripé de Pedro Sánchez en otra semana zainísima y sin horizonte

Delcy no es Kim Novak. Pedro no es Dean Martin. Pero lo intentaron. Esta semana protagonizaron el momento más difundido y comentado de la tediosa Asamblea de Naciones Unidas. Fue la famosa escena del beso de Rodríguez a Sánchez. Un ósculo prefabricado y artificial, como suelen ser estos saludos en la mejilla entre dirigentes políticos. Pero este, aún más. La presidenta (encargada) de Venezuela cruzó los setenta metros de la gran sala de reuniones para llegar hasta el jefe del Gobierno español en un paseíllo decidido, ensayado, plis plas. Y allí se plantificó ante Pedro, que hacía como que hablaba por el móvil, disimulando, disimulando. Delcy lo miró fijamente, esperó a que colgara y le espetó: “Kiss me, stupid”. Como Kim a Dean (le llamaban Dino). Y Pedro se medio levantó, corrido y azorado, recibió dos besos venenosos en una postura algo incómoda, medio indecisa, y luego se sentó. Un caballero no se sienta cuando habla con una dama. Fue un saludo ”un poco sorpresivo», justificó el engolado Albares. Más bien una encerrona, un ataque, una especie de agresión. Sara Aagesen, la musa de Bergman, sentada a la vera del number One, giró la cabeza hacia su compañero de Exteriores con cara como de vaya jeta que tiene esta tía. Sencillamente, la jeta de quien tiene el control.

El volantazo inexplicable​

Delcy es la mucama de Trump. Le ha regalado el petróleo de su país a cambio de no terminar hospedada en el mismo centro carcelario que acoge ahora Maduro. Ella traicionó al hotentote gorilón, lo entregó a los marines que lo ‘extrajeron’ de la cama en Caracas y se aposentó en su sillón tan feliz, junto a su hermano Jorge, otro incivil. Los dos principales mejores amigos de Zapatero en el subcontinente. ‘Mi príncipe’, ya saben. Sánchez no tiene esa confianza tan estrecha con la hiena del Orinoco, pero la teme. Por ella abandonó su apoyo a Guaidó y se abrazó ferozmente a Maduro, en una pirueta tan inexplicable e inexplicada como el volantazo del Sáhara.

El gran narciso había dejado España con el frente de los escándalos en plena ebullición. Las joyas de Zapatero, el líder sarracena, prometeico, heroico del socialismo nacional, resultaban ser el regalo del rey Abdalá de Arabia Saudí en su visita a España de 2007. Un obsequio ‘personal’, dijo el tramposo. “Vamos a ver en qué se traduce esto”, deslizó Sánchez al ser preguntado por su antiguo gurú, de quien se aleja cada minuto porque huele demasiado a trena.

Han emergido también detalles alucinantes sobre los contactos de la cloaca de Leire/Ferraz con narcos extremeños para acogotar a la juez Biedma, la instructora del caso del hermanísimo falsario. El juez Peinado dictó auto de apertura de juicio oral con jurado a Begoña Gómez, esposa del presidente que insiste en declarar lo de ‘no es mi esposa, es Begoña Gómez’, como si tal, aventando todo tipo de especulaciones sobre distanciamientos y hasta crisis, sin duda exageradas.

El ósculo mortal​

Llegaba Sánchez a Nueva York a proclamarse campeón planetario en defensa de los perseguidos y los humillados, como un Manu Chao de saldo y tergal. Iba, en fin, a confirmar el papel que le adjudica su periodista de cámara como ‘referente del pogre mundial». Pedrito Gandhi vela por nosotros. Y entonces ocurrió el imprevisto. “Kiss me, stupid”. La peli se tradujo en España por Bésame […]. Y Delcy le besó. En ese momento, toda su artificiosa performance se fue a tomar vientos. Su discurso en plan Miss Universo Occidental, desbordado de mentecateces del estilo de “defender lo que muchos quieren destruir”, “luchamos contra el egoísmo, la ignorancia, la crueldad”, “no paran de atacarnos, quieren que nos acobardemos”, “hay que acabar con quienes tratan a los pobres y desamparados como si fueran ganado”, “nos dejamos la piel para crear un mundo más pacífico, justo y sostenible”, y demás pavadas que conducen inevitablemente a la náusea, quedaron demolidas con la imagen del avieso ósculo de la dictadorzuela caraqueña. Delcy se lo cargó con un abrir y cerrar de morros.

Sánchez plantó a Trump en su ágape inaugural del jamboree [/B]neoyorquino. Un gestito más de adolescente airado, de jamesdean de mercadillo, para fortalecer su imagen de eso que dicen ’némesis’ del […] […] de la Casa Blanca. Sólo él es capaz de darle la espalda al tipejo de la Casa Blanca, cuyo nombre evitó pronunciar en su encíclica al mundo nuevo y feliz. El sumo sacerdote de la cofradía del pogre rodó por los suelos. Besar a Delcy es besar a Trump. Delcy es la servil fregona del locoide reteñido. Y quiso demostrar su influencia sobre Pedro, a quien dejó a la altura del bombero torero, arrellanado en su sillón y sin saber qué decir.

La noche de Barajas​

Delcy lo sabe todo. Desde las cuarenta maletas en la noche oscura de Barajas (¿cantará Ábalos algún día el trasiego de aquella velada intensa?) a las coimas de Zapatero, los fondos para las finanzas de la Internacional Socialista, las bolsas sospechosas en los vuelos del Falcon a Dominicana pasando por Caracas y demás vínculos oscuros entre la izquierda española y la venezolana que arrancaron allá por los tiempos de Carlos Andrés Pérez y Felipe González. Destrozado el paripé que tenía preparado para pavonearse en su papelito de Espartaco de Tetuán, a Pedro, que hasta unos jovenzuelos de Harvard le restregaron la corrupción por el morrillo, no le quedó más remedio que refugiarse en la casa de Maricarmen, aventar el lío de los desahucios que prometió desterrar en cuanto llegara a la Moncloa y ya han pasado ocho años en los que no ha levantado ni una vivienda social, un maldito chamizo público, y pretende endosarle el marrón a Ayuso y Almeida, en una estratagema solo apta para militantes ofuscados e izquierdistas adornados de una monstruosa incoherencia.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.058.618
Mensajes
58.421.496
Miembros
191.055
Último miembro
AntiFraudeOnline

El blog de burbuja.info

-
-
Volver