La SER y el informe de la UCO: micrófono abierto y nervios
Un micrófono abierto en la Cadena SER. Una vicepresidenta del Gobierno, María Jesús Montero, preguntando al otro lado. Y una periodista que responde con un «es que están perdidísimos» que se convierte en el clip más incómodo de la semana. La escena, capturada en directo y difundida por redes sociales, resume el estado de ánimo de una parte del establishment ante la filtración del informe de la UCO sobre el caso Koldo y las presuntas comisiones que salpican a Santos Cerdán. El audio, de apenas unos segundos, ha desatado todo tipo de interpretaciones: desde el despiste involuntario hasta la filtración interesada.
¿Qué se dijo exactamente en el audio de la SER?
El fragmento, difundido por usuarios de redes sociales, recoge una conversación en la que Montero pregunta por un informe y la periodista responde que «no existe» y que «están perdidísimos». La interpretación más extendida entre los críticos es que la vicepresidenta buscaba una copia del informe de la UCO antes de su publicación para preparar una respuesta. Otra lectura, menos conspirativa, sostiene que la periodista se refería a la oposición, que estaría perdida ante la falta de novedades. Lo cierto es que el clip ha servido para alimentar la tesis de la connivencia entre el Gobierno y determinados medios.
El informe de la UCO que lo cambió todo
El informe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, entregado al Tribunal Supremo, documenta presuntas comisiones millonarias en la adjudicación de obras públicas. Según las informaciones publicadas, Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, habría recibido pagos a través de Koldo García, exasesor de José Luis Ábalos. Las obras afectadas suman 535 millones de euros. El informe incluye grabaciones y gestiones para el alquiler de un piso en Madrid que habría sido asumido por una constructora navarra investigada. Cerdán ha negado los hechos y ha presentado su dimisión y entregado su acta de diputado.
La reacción del PSOE: negación y dimisión
El PSOE cerró filas inicialmente con su número tres, asegurando que «jamás» se cobraron comisiones. Horas después, Cerdán presentaba su dimisión y entregaba el acta. La secuencia, que algunos califican de «falsa alarma» y otros de «demoledora», ha dejado un reguero de preguntas sin respuesta. ¿Sabía Sánchez lo que estaba pasando? ¿Por qué Cerdán aseguró no haber leído el informe cuando una fotografía lo mostraba leyéndolo en el Congreso? El silencio del presidente del Gobierno, que no ha aparecido públicamente desde antes de que estallara el caso, alimenta todo tipo de especulaciones.
El papel de los medios y la guerra con la UCO
La filtración del informe ha reabierto la guerra entre el Gobierno y la UCO. Algunos análisis sostienen que la UCO ha respondido a la ofensiva del PSOE, que pretende reformar la ley para que sus informes pasen directamente a la Fiscalía. En este contexto, la Cadena SER se ha convertido en el epicentro del debate. Hay quien defiende que la emisora se ha limitado a informar y quien sostiene que su papel ha sido el de altavoz del Gobierno. La pregunta de fondo es si los medios están cumpliendo su función de control o si se han convertido en parte del engranaje.
El dato que descoloca: mientras el informe de la UCO sigue sumando cifras y nombres, la conversación pública se ha instalado en el micrófono abierto. La pregunta ya no es qué dice el informe, sino quién lo tenía y por qué lo pedía una vicepresidenta del Gobierno.