El Pionero
Alcalde y presidente de Fútbol Paco premium
Veinte millones de euros en dos semanas. Es lo que, según los comerciantes del centro de la capital, ha costado ya la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol, donde algunas tiendas han perdido hasta el 90% de sus ventas porque los clientes no pueden llegar hasta ellas.
"El comercio textil de la zona está sufriendo un impacto muy importante", advierte la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), que calcula que las pérdidas del sector superan ya el 60%, aunque reconoce que es difícil precisarlas porque parte de las compras se ha desplazado a internet. La caída de la afluencia es el principal síntoma del problema: apenas entran clientes en los establecimientos y las ventas se resienten. El impacto, además, va más allá de las tiendas de ropa y alcanza al conjunto de los negocios del entorno, que cifran en unos 20 millones de euros las pérdidas acumuladas.
La protesta arrancó el 26 de septiembre, cuando un grupo de manifestantes plantó las primeras tiendas de campaña en la plaza tras el desahucio de Maricarmen Abascal, para exigir un nuevo decreto que frene casos como el suyo. Dos semanas después, lo que nació como un gesto simbólico se ha convertido en un campamento de más de 2.000 tiendas que ya no cabe en el kilómetro cero. Las lonas han desbordado la plaza, avanzan por Preciados y Arenal hasta las puertas de los comercios y han alterado el tránsito de una de las zonas comerciales más concurridas de Madrid.
Y nada indica que vaya a terminar pronto. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó este miércoles, por segunda vez, la petición de la Comunidad de Madrid para disolver la acampada, al no apreciar todavía inacción por parte de la Delegación del Gobierno, que defiende el derecho de reunión de los manifestantes. Los acampados, por su parte, no ponen fecha a su salida.
El calendario agrava la inquietud. Con las elecciones generales fijadas para el 29 de noviembre, en el sector preocupa que la campaña prolongue la protesta y que el comercio de la zona no pueda recuperar la normalidad justo cuando entra en el llamado golden quarter, el último trimestre del año, en el que se juega buena parte de sus ventas con el Black Friday y la campaña de Navidad.
Ante este escenario, Acotex pide a las administraciones una solución que permita compatibilizar el derecho de manifestación con la actividad comercial en la Puerta del Sol. Su presidente, Eduardo Zamacola, sostiene que ambos derechos pueden convivir. Mientras esa solución no llega, los comerciantes del centro siguen contando pérdidas.
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"El comercio textil de la zona está sufriendo un impacto muy importante", advierte la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), que calcula que las pérdidas del sector superan ya el 60%, aunque reconoce que es difícil precisarlas porque parte de las compras se ha desplazado a internet. La caída de la afluencia es el principal síntoma del problema: apenas entran clientes en los establecimientos y las ventas se resienten. El impacto, además, va más allá de las tiendas de ropa y alcanza al conjunto de los negocios del entorno, que cifran en unos 20 millones de euros las pérdidas acumuladas.
La protesta arrancó el 26 de septiembre, cuando un grupo de manifestantes plantó las primeras tiendas de campaña en la plaza tras el desahucio de Maricarmen Abascal, para exigir un nuevo decreto que frene casos como el suyo. Dos semanas después, lo que nació como un gesto simbólico se ha convertido en un campamento de más de 2.000 tiendas que ya no cabe en el kilómetro cero. Las lonas han desbordado la plaza, avanzan por Preciados y Arenal hasta las puertas de los comercios y han alterado el tránsito de una de las zonas comerciales más concurridas de Madrid.
Y nada indica que vaya a terminar pronto. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó este miércoles, por segunda vez, la petición de la Comunidad de Madrid para disolver la acampada, al no apreciar todavía inacción por parte de la Delegación del Gobierno, que defiende el derecho de reunión de los manifestantes. Los acampados, por su parte, no ponen fecha a su salida.
El calendario agrava la inquietud. Con las elecciones generales fijadas para el 29 de noviembre, en el sector preocupa que la campaña prolongue la protesta y que el comercio de la zona no pueda recuperar la normalidad justo cuando entra en el llamado golden quarter, el último trimestre del año, en el que se juega buena parte de sus ventas con el Black Friday y la campaña de Navidad.
Ante este escenario, Acotex pide a las administraciones una solución que permita compatibilizar el derecho de manifestación con la actividad comercial en la Puerta del Sol. Su presidente, Eduardo Zamacola, sostiene que ambos derechos pueden convivir. Mientras esa solución no llega, los comerciantes del centro siguen contando pérdidas.
La acampada de Sol vacía los comercios del centro y deja una factura de 20 millones en dos semanas
Veinte millones de euros en dos semanas. Es lo que, según los comerciantes del centro de la capital, ha costado ya la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol, donde algunas...
