La casa donde el hermano de Sánchez fijó su residencia fiscal en Portugal lleva 12 años sin nadie
David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, declaró su residencia fiscal en Portugal. El inmueble que compró allí está inhabitable y, según los vecinos, nadie vive en él desde hace doce años. La noticia, publicada por
ABC y firmada por Chicote Lerena y Tomás Guerreiro, abre un expediente de preguntas incómodas: ¿cómo se sostiene una residencia fiscal en una casa donde no hay luz, ni agua, ni un colchón?
El caso no es un detalle administrativo. La residencia fiscal determina dónde se tributa y a qué tipo. Portugal aplica un régimen especial para nuevos residentes que puede rebajar la factura fiscal muy por debajo del IRPF español. La pregunta que sobrevuela el asunto es sencilla: si la casa está inhabitable, ¿dónde vive realmente David Sánchez y por qué Hacienda no ha movido un dedo?
Qué dice la ley y qué dicen los vecinos
La residencia fiscal no se elige, se determina. Hacienda considera residente en España a quien pasa más de 183 días al año en territorio español o tiene aquí el centro de sus intereses económicos. Los vecinos del inmueble portugués sostienen que la casa lleva doce años vacía. Si eso es cierto, la residencia declarada en Portugal sería, como mínimo, discutible.
El debate público ha puesto el foco en la AEAT. Hay quien sostiene que Hacienda cruza datos de consumo eléctrico, agua o compras para demostrar residencia en otros casos, y que aquí no se ha abierto ni expediente. La comparación con la artista colombiana que tiene un caso abierto por seis delitos fiscales —según
La Vanguardia— circula como ejemplo de doble vara.
El patrimonio que no cuadra con el sueldo
David Sánchez declaró un patrimonio cercano a los dos millones de euros con un sueldo de unos 55.000 euros. La procedencia de ese patrimonio no está explicada. Hay quien apunta a acciones bancarias adquiridas en condiciones poco habituales y quien sospecha que el hermano del presidente actuó como testaferro. Nada de eso está probado.
Lo que sí consta es que una jueza de Badajoz admitió a trámite una denuncia de Manos Limpias contra él. La denuncia no es una condena, pero obliga a Hacienda a mirar donde no miraba. El paralelismo con el caso de los youtubers que fijan residencia en Andorra —criticados por unos y aplaudidos por otros— se ha convertido en el espejo más incómodo.
El relato que se agrieta
El asunto ha dejado de ser una noticia de sucesos familiares. Toca el núcleo del relato oficial: la ejemplaridad fiscal, la lucha contra el fraude, la igualdad ante Hacienda. Si el hermano del presidente tributa en Portugal desde una casa vacía, el relato se agrieta por el punto más débil.
La denuncia sigue su curso. La casa sigue vacía. Y Hacienda, de momento, no ha explicado por qué no ha llamado a la puerta.