Feijóo se enreda con las bajas y abre una crisis en la derecha
Las declaraciones del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, sobre las bajas laborales han provocado un terremoto político inesperado. Al mezclar absentismo con bajas médicas legítimas, Feijóo pretendía marcar perfil duro ante la izquierda, pero el tiro le ha salido por la culata. En cuestión de horas, el PP se ha visto obligado a matizar sus palabras, y hasta Vox se ha desmarcado públicamente de ellas.
El exabrupto que dinamita el consenso interno
Feijóo sugirió que muchos trabajadores usan las bajas como excusa para no trabajar, en un discurso que muchos interpretaron como un ataque directo a la clase obrera. La reacción no se hizo esperar: sindicatos, asociaciones de médicos y políticos de todos los signos cargaron contra él. Pero lo más llamativo fue la reacción en su propio espacio político. El PP emitió un comunicado suavizando sus afirmaciones, y Vox, en un movimiento táctico, se distanció, probablemente para pescar votantes descontentos con el giro del PP.
Un error de cálculo que cuesta caro
La estrategia de Feijóo de endurecer el discurso contra el absentismo buscaba movilizar a la base conservadora, pero ha terminado por retratar sus propias contradicciones. La derecha española, lejos de mostrarse unida, ha evidenciado sus grietas. Mientras el PP intentaba recuperar el control, Vox aprovechaba para marcar perfil propio. El incidente deja en el aire una pregunta: ¿puede Feijóo mantener el liderazgo de la oposición con estos bandazos?
Con las bajas laborales convertidas en arma política, la jugada de Feijóo ha revelado hasta qué punto la derecha carece de un relato común más allá de la oposición al Gobierno. Y por ahora, el único retrato que ha quedado es el de una coalición desnortada.