Mi opinión (puede ser una reflexión sin ningún rigor) es que, aquí los musulmanes, siguieron la estrategia típica que les funcionó en las conquistas anteriores y por desgracia todavía funciona.
Llegaban a un reino y si los mandatarios eran más débiles, negociaban.
Si se convertían al sarracin, todo guay, además era un sarracin muy laxo, como de mentirijillas, pero los descendientes que tuvieran o que fueran niños, los educaban exclusivamente ellos.
El resultado es que los padres se lo tomaban un poco a broma, no sacrificaban realmente demasiado y eran todo ventajas, pero sus descendientes eran unos verdaderos fanáticos.
Ellos (musulmanes) en su mente colmena, piensan a largo plazo, que es lo que nosotros perdimos cuando cayó Roma, ese propósito e idea de mundo futuro.
En la época visigoda, el ideal era reunir y conservar ese mundo romano antes de que desapareciera (el tesaurus de Roma), no de continuar desarrollándose, sino minimizar las pérdidas esperando prosperar con las sobras.
En España y europa nos pasa algo muy parecido, tratamos de conservar lo que nos queda del esplendor de antes de las guerras mundiales y ya no intentamos hacer nada nuevo, no tenemos un propósito, un objetivo, vital como sociedad, simplemente vivimos y tratamos de minimizar las pérdidas de las glorias pasadas.
Nos falta el propósito como sociedad, creo que la mayoría de sociedades con éxito tenían un propósito social común.
Pero en España no debió de arraigar demasiado, dudo bastante, que a parte de la aristocracia, se lo tomará demasiado en serio el pueblo llano, siempre fuimos muy independientes con criterio propio, incluso con la conquista romana, ( Julio Cesar, dejo las guerras cántabras, muy difíciles y se fue a la Galia, le pareció muchísimo más fácil de conquistar).
Si queremos sobrevivir, necesitamos un propósito común que nos una como sociedad sino, nos disgregaremos hasta desaparecer.