Detenido el director de un centro de desintoxicación en Cataluña por presuntos abusos
El centro Zeus se anunciaba como clínica de referencia en adicciones, con galardones y publicidad en medios. Sin embargo, una investigación policial ha llevado a la detención de su director tras las denuncias de expacientes que relatan maltrato, castigos y presiones. Las tarifas, que oscilan entre los 4.800 y los 11.000 euros mensuales, han llevado a algunos pacientes a endeudarse profundamente.
Precios desorbitados y deudas perpetuas
David Alonso, un expaciente, explica que tuvo que vender su furgoneta para costear los 29.000 euros que le exigió el centro por el tratamiento. «Vengo de una familia obrera y pagar esa cantidad me ha hecho mucho daño. A día de hoy estoy muy endeudado y si hubiera sido por ellos lo estaría aún más», declara. Los precios, que parten de 4.800 euros en habitación compartida y superan los 11.000 en la más cara, reflejan un modelo de negocio que, según denuncias, prioriza el lucro sobre la recuperación.
Testimonios de maltrato y manipulación
Expacientes describen prácticas abusivas y humillantes, manipulación psicológica y coacciones. Algunos relatan que las dos primeras semanas reciben medicación intensa que les deja «dobladoss con la baba colgando» para facilitar la manipulación. Un extrabajador, Sergi De Mingo, afirma que se sentía tratado como un comercial más, presionado para retener a los pacientes a toda costa. En el hilo se menciona incluso que un vídeo crítico fue retirado tras presiones legales.
El negocio de la adicción: incentivos perversos
El análisis del caso apunta a que el centro carecía de incentivos para curar: un paciente recuperado deja de ingresar. La desesperación de las familias se convierte en el verdadero filón. «El negocio redondo no son los pacientes, son las familias que vienen desesperadas y sueltan 15.000 euros como si fueran pipas», resume una de las intervenciones. La investigación policial deberá determinar si hubo delitos de estafa, coacciones o lesiones.
Con estos antecedentes, la pregunta es si la clínica Zeus es un caso aislado o la punta del iceberg de un sector que, ante la falta de regulación efectiva, convierte el sufrimiento en un producto de lujo. La investigación determinará responsabilidades; por ahora, el director está detenido y el centro, bajo sospecha.