Porrazos al independentista y tolerancia en Ceuta: el doble rasero de la Policía Nacional
La misma institución que carga con porras contra un joven vinculado al caso Negreira parece mirar hacia otro lado cuando, según varias denuncias, grupos de jóvenes causan molestias a mujeres en las calles de Ceuta. La imagen del operativo policial ha abierto una brecha difícil de cerrar.
El contraste que divide a la opinión pública
Los hechos, según las imágenes y relatos que circulan, describen a un joven independentista golpeado durante un arresto relacionado con el caso Negreira. El contraste con Ceuta es la base de la acusación: mientras allí llueven porrazos, aquí se toleraría que unas mujeres sean importunadas sin que los agentes intervengan. Si el relato es exacto, la fuerza pública aplica criterios opuestos según el perfil.
Mano dura, resistencia y la parodia de las 20:00
Las reacciones han dividido incluso a los partidarios de la mano dura. Para un sector, un independentista «se lo ha buscado» y la comparación con Ceuta sobra. Para otro, el joven que se revuelve contra los agentes hace lo que cualquiera haría, y ponen como ejemplo a los reclutadores ucranianos (TCC) que reciben sorpresas cuando quieren llevarse a un familiar. La parodia no deja títere con cabeza: sugieren aplaudir a la Policía cada día a las 20:00.
La pregunta queda abierta: ¿manda la ley o manda el color del pasaporte? La confianza en la Policía Nacional se juega en el contraste, y al final de la jornada no hay medición que dé la razón a todos.