El decreto de Ceuta sanciona a la Guardia Civil que informe
¿Qué hace un Gobierno con un decreto que llega un mes tarde? Lo rellena con lo único que le importa: controlar la información. El real decreto de Pedro Sánchez sobre la entrada masiva en Ceuta no incluye el estado de emergencia que daría a los militares estatus de agente de la autoridad, pero sí un artículo que retira la capacidad de comunicación de los departamentos propios de Policía y
Guardia Civil. Informar, según el texto, se sanciona.
Poderes para pocos, mordaza para todos
La frontera sigue siendo un polvorín y el Gobierno responde sin dotación real para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ni para las Fuerzas Armadas. Nada de estado de emergencia. Eso sí, el decreto ha encontrado hueco para la censura oficial, la que depende del ministerio y no de la realidad sobre el terreno.
La UE mira a otro lado
Mientras la UE no mueve ficha, el malestar crece. Unos cargan contra los votantes socialistas por sostener este rumbo; otros van más allá y hablan de un problema sistémico, de partidos que legislan para sí mismos. En medio, el detalle que circula con fuerza: Felipe González, según distintas voces, acudiendo a la embajada de Marruecos en plena crisis. Un gesto que, de confirmarse, cierra el círculo.
El silencio como política de seguridad
Total: el Gobierno se olvida de dar estatus a los militares, pero se acuerda de callar a quienes cuentan lo que pasa. La seguridad, en su versión oficial, nunca había sonado tan a silencio administrativo.