La UE quiere escanear tus chats antes de cifrarlos
¿Puede Bruselas obligar a WhatsApp o Signal a leer cada mensaje que envías antes de que se cifre? La propuesta conocida como Control de Chats ha vuelto a la mesa con el respaldo de 19 de los 27 estados miembros, según el bloguero tecnológico francés Korben, que cita al exeurodiputado Patrick Breyer. El plan exigiría a las plataformas de mensajería inspeccionar cada mensaje, foto y vídeo desde octubre, incluso con el cifrado de extremo a extremo activo. Dinamarca reintrodujo la propuesta el 1 de julio, primer día de su presidencia del Consejo de la UE.
Qué es el Control de Chats y cómo funcionaría
El mecanismo no debilita el cifrado, sino que lo rodea. Se trata de escaneo del lado del cliente: un software incrustado en el dispositivo del usuario que inspecciona el contenido antes de que se cifre. La comparación que circula es la de Correos entrando en el salón de casa a leer las cartas antes de meterlas en el sobre. El verdadero objetivo, sostiene esa lectura, no son los delincuentes que usan canales descentralizados, sino el usuario común.
La justificación oficial es la prevención de material de abuso sexual infantil. Breyer lo describe como «vigilancia masiva mediante la vigilancia totalmente automatizada en tiempo real de la mensajería y los chats y el fin de la privacidad de la correspondencia digital». El paquete incluye además verificación obligatoria de edad, lo que en la práctica elimina el anonimato en las plataformas de mensajería.
La aritmética del Consejo: 15 de 27 y 65% de la población
Una mayoría calificada exige dos condiciones simultáneas: al menos el 55% de los estados miembros, es decir 15 de 27, y que esos países representen al menos el 65% de la población total de la UE. Con 19 estados a favor según la información publicada, la primera condición está cubierta. La segunda depende de quién esté en ese bloque.
Francia, antes opuesta, habría pasado a favor. Bélgica, Hungría, Suecia, Italia y España también respaldan la medida. Alemania sigue indecisa y su voto es la pieza que decide: si Berlín se suma, la votación calificada podría impulsar el plan para mediados de octubre. El cálculo completo de los apoyos y de lo que falta para la mayoría, desglosado país a país, es lo que conviene mirar con lupa.
El contexto: presión sobre Telegram y antecedentes de censura
El fundador de Telegram, Pavel Durov, advirtió que Francia corre el riesgo de un colapso social si continúa por un camino de censura política y extralimitación regulatoria. Durov fue detenido en Francia en agosto de 2024 acusado de no moderar su aplicación para reducir la criminalidad. Alegó además que servicios de inteligencia franceses le pidieron censurar contenido antes de las elecciones rumanas de mayo de 2025, solicitud que rechazó.
Qué dicen los críticos y qué se puede hacer
Los grupos de libertad digital piden contactar a los eurodiputados, firmar peticiones y presionar antes de que la norma sea irreversible. En el terreno práctico, la pregunta que se hace cualquiera es si una VPN sirve de algo. La respuesta que circula es incómoda: si la empresa opera en la UE, está obligada a escanear, así que la VPN no la exime. La única salida real es no jugar: reducir la dependencia de plataformas que escanean por diseño.
La discusión no es solo técnica. Hay quien sostiene que estas medidas no vienen porque la Agenda 2030 peligre, sino que son su aplicación práctica. Otros ven una cacería selectiva: se vigila al ciudadano común mientras los canales realmente opacos siguen fuera del radar. Y una parte del análisis señala que todo esto llega coordinado con la verificación de edad en Reino Unido y con la presión de las pasarelas de pago sobre plataformas de contenido.
Dónde queda la privacidad constitucional
El secreto de las comunicaciones salvo orden judicial es un derecho fundamental. La objeción más repetida es que un escaneo masivo y automatizado lo vacía de contenido sin necesidad de juez, de sospecha ni de causa. La réplica oficial es la protección de menores. Entre ambas posiciones no hay término medio técnico: o se escanea todo, o no se escanea nada.
El resultado de la votación de octubre no está escrito. Alemania tiene la llave y, como suele pasar en Bruselas, la llave se negocia hasta el último minuto.