El Papa Francisco empeora: neumonía bilateral con un solo pulmón funcional
El parte médico del Hospital Policlínico Gemelli confirmó este martes que el Papa Francisco padece una
neumonía bilateral surgida sobre un cuadro de bronquiectasias y bronquitis asmática. La infección polimicrobiana ha obligado a un tercer cambio de terapia, con antibioterapia y cortisona, y los médicos admiten que el cuadro es «complejo». La Santa Sede canceló la audiencia jubilar del sábado 22 de febrero y el Pontífice no presidirá la misa del domingo: ha delegado en Monseñor Rino Fisichella.
El detalle clínico que más ha circulado estos días no está en el comunicado. Según se recuerda en el material, Francisco tiene
un solo pulmón funcional: de joven le extirparon parte de uno por una infección grave. Técnicamente conserva los dos, pero uno está incompleto. Eso convierte cualquier neumonía bilateral en un asunto bastante más serio de lo que sugiere el parte oficial.
Qué dice el parte médico del Gemelli y qué se filtra
El comunicado vaticano describe un paciente que respira por sí mismo, alterna descanso con oración y lectura, recibe la Eucaristía y, según la nota, «se encuentra de buen humor». Desde el hospital se filtra que es probable que reciba oxígeno en algún momento del día, como es habitual en infecciones respiratorias. La convalecencia, admiten, podría superar las dos semanas.
Las únicas personas autorizadas a subir a la décima planta son sus tres secretarios —Daniel Pellizzon, Juan Cruz Villalón y Fabio Salerno— y algunos asistentes de seguridad. Le llevan documentos desde Casa Santa Marta y este martes aceptó la renuncia del obispo canadiense Jean-Pierre Blais. El Vaticano estudia si el ángelus del domingo se emite desde una capilla o desde una ventana del hospital.
El bulo de la vacuna y el covid que no se nombra
En cuanto se conoció el diagnóstico, una parte del comentario público viró hacia el negacionismo. Hay quien sostiene que la neumonía del Papa es consecuencia de la vacunación y que los cuadros respiratorios graves se han multiplicado desde 2025. No hay ningún dato que respalde esa relación, y el parte médico atribuye el cuadro a una infección polimicrobiana sobre patología respiratoria previa.
Otra corriente, más irónica, señala que si esto ocurriera en 2020 el diagnóstico se habría llamado de otra manera. La coincidencia de síntomas con los de la pandemia alimenta comparaciones, pero el lenguaje clínico ha cambiado y el propio Vaticano evita cualquier mención al coronavirus.
Las profecías de San Malaquías y el cónclave que ya se especula
El otro gran filón es el sucesorio. Circulan teorías sobre las profecías de San Malaquías, que situarían a este como el último Papa, y sobre el hueco libre en la nave central de San Pablo Extramuros. También se recuerda el estreno de la película «Cónclave» como casualidad sospechosa. Nada de eso tiene respaldo documental, pero alimenta la conversación.
Hay quien apunta a un giro pendular: después de un pontificado percibido como progresista, llegaría uno de línea dura, en sintonía con los gobiernos occidentales. Es especulación, no información. Lo único verificable es que la Santa Sede ya ha delegado funciones y que la agenda papal está en suspenso.
El Papa de los pobres, ingresado en un hospital privado
La paradoja más repetida: el Pontífice que hizo de la pobreza su bandera está ingresado en el Gemelli, un policlínico privado. La crítica no es nueva, pero estos días ha vuelto con fuerza. También se le reprocha no haber pisado España en todo su mandato, siendo argentino, y haber anunciado que solo iría a Canarias para estar con migrantes.
El estado de salud de Francisco se ha convertido en un termómetro de la política vaticana. Cada parte médico mueve nombramientos, rumores de sucesión y teorías conspirativas. El cuadro clínico, mientras tanto, sigue siendo el mismo: infección compleja, terapia ajustada y un pulmón que hace el trabajo de dos.