El hermano de Pedro Sánchez, citado a declarar por malversación y corrupción
El 9 de enero de 2025, el hermano del presidente del Gobierno deberá comparecer ante la justicia como investigado por presuntos delitos de malversación y
corrupción. La citación llega tras el análisis de correos electrónicos que, según el auto, reflejan «indicios racionales de delitos contra la Administración Pública». El juez también ha requerido al BBVA información sobre el valor de las acciones del investigado.
La paradoja es llamativa: quien ocupa la presidencia de la Diputación de Badajoz, cargo público, es ahora objeto de una investigación que podría salpicar al núcleo familiar de Moncloa. Mientras unos ven una «maniobra del PP para desgastar», otros recuerdan el precedente de Begoña Gómez y la estrategia de desgaste para blindar al entorno.
La declaración, previsiblemente breve, abre un nuevo frente judicial que se suma a la investigación a la mujer del presidente. El relato oficial de «máquina del fango» choca con los indicios que la justicia considera suficientes. Con el 90% de estos casos alargándose en los tribunales, el coste político es incierto: mártir para unos, argumento de desgaste para otros. ¿Hasta dónde llegará esta rama del árbol familiar?