¿Y puedes ver una película sin que te chirríe la mala actuación de doblaje?
Es decir, estás viendo una versión diferente, completamente diferente de lo que el director tenía en mente cuando escogió a unos actores que hablan de una determinada manera.
Hay películas en las que los actores están tan sobreactuados que da igual, pero en las que están bien actuadas, produce dolor oír esos diálogos mal actuados.
Y ya no te digo cuando ves películas orientales, que, de repente, parece que son todos badulaques:
Así hablan Takeshi Kitano y el niño. No solo las palabras son importantes, hay una emoción específica en la voz y en la forma de expresarse: