Un forero pone precio al chaboscraper: 500.000€ con vistas al mar
El hilo ya no discute si aquello se cae o si es legal. Saca la calculadora. Un participante mira la foto, ve primera línea de playa y una parcela de
200 m², y suelta la cifra:
500.000 euros. Nadie tuerce el gesto. Y eso es lo llamativo. Detrás aparece el tuit que lo dice por adelantado:
«Espérate un par de años y te pedirán 380k por eso y encima con vistas al mar».
Con el precio encima de la mesa, la comparación estética también cambia. Ya no es Kowloon. Ahora es la torre de Pisa.
Qué se ha sabido
El tramo deja dos cifras y una fuente. Las cifras:
500.000 euros por una parcela de
200 m² en primera línea de playa, y
380.000 por lo mismo con vistas al mar dentro de un par de años. Son cálculos de foreros, no tasaciones. La fuente es la única seria de la página: alguien recuerda comprobar si el terreno está en zona con riesgo de inundación y enlaza el
Sistema Nacional de Cartografía de Zonas Inundables, el SNCZI.
A los tuits que se pegan les siguen las comparaciones. Un participante dice que el conjunto le recuerda a un mapa de Call of Duty, con Ceuta y Melilla como contenido descargable. Otro avisa de que, si sopla fuerte, conviene saber si la estructura aguanta, y da por hecho que el arquitecto lo tuvo en cuenta. Y un tercero ironiza con que «seguro hay un proyecto visado, han pedido permiso de obras al ayuntamiento, hay un plan de seguridad».
Dónde está la bronca
La pelea de este tramo no es sobre la chabola. Es sobre quién manda. Un participante sostiene que el presidente de Ceuta es «poco más que un alcalde de una ciudad de 80.000 habitantes», con dependencia absoluta del Estado porque no hay comunidad autónoma detrás, y remata: en materia de seguridad «pinta cero».
Frente a esa lectura, otro coloca el foco en la estrategia. Sostiene que el PP deja que el problema se degrade porque el desgaste lo paga el PSOE, y que cuanto peor esté todo, mejor se justificará después tomar medidas. Pone el ejemplo de la nave de Badalona que desalojó Albiol: llevaba años siendo un problema y no se tocó hasta que fue lo bastante grave.
La bronca sobre la solidez se reabre. Alguien pregunta si aguantará con viento fuerte; la respuesta más repetida es que la inclinación es a propósito, para que la estructura se mueva y no se quiebre. Ahí entra la frase que ordena medio hilo: «Copiaron la idea a los arquitectos de la torre de Pisa», con el remate de que «vienen los mejor formados». Otro avisa: «Dentro de poco ponen arqueros para defender la posición».
El hilo alterna la guasa y el cálculo. Un participante ve negocio: «Seguro que ya hay ingenieros emprendedores alquilando chabolas». Otro responde con el agravio de fondo: los jóvenes no se pagan un techo porque el mercado está «hiperregulado» y con precios inflados. Y alguien resume con retranca que esto resuelve el problema de la vivienda: «una villa favela en cada ciudad». Se pega también el tuit que dice que «al final era verdad lo de los licenciados».
El chiste ya no es la estructura: es que el hilo ha decidido, entre risas, que quien construye eso tiene título.
Qué cambia respecto a antes
Antes se discutía quién firma el derribo. Ahora se discute el precio, la inclinación y si hay proyecto visado. El hilo da por hecho lo contrario de lo que ironiza.
Entra un asunto nuevo: la obra pequeña sí tiene papeles. Alguien compara las dos plantas con una carpa de supermercado en la playa y señala que eso sí tendría plan de seguridad y salud de la obra. Es el mismo argumento de la terraza —lo pequeño se multa, lo grande se ignora— pero contado desde la obra, no desde el bar.
Y aparece un cansancio que no estaba. Ya no son solo coñas de Fallout. Alguien se pregunta por qué se espera a ver qué dicen los dos foreros de siempre antes de opinar. Otro dice que «progresan adecuadamente por lo visto». Una parte del hilo cierra con una frase sin gracia: «somos el hazme reír del mundo». Y otro deja un aviso que no es broma: que ya hay quien vende un ático de cartón como solución habitacional, medio en serio.