La banca anticipa 3.000 salidas pactadas mientras la IA amenaza con reducir un 30% las plantillas
Santander y BBVA ya negocian con los sindicatos miles de salidas pactadas. 700 empleados antes de verano, otros 3.000 hasta final de año. No es un ajuste cíclico: la inteligencia artificial empezará a redimensionar plantillas a partir de 2027, según las últimas previsiones del sector. La paradoja es que los bancos llevaban cuatro años incrementando su masa laboral neta.
Más de 3.000 salidas pactadas este año en la gran banca
Santander se ha sumado este mes a la ronda de negociaciones que ya abrió BBVA. Ambas entidades buscan adelgazar sus estructuras mediante prejubilaciones y bajas incentivadas. En total, se espera que la gran banca española materialice más de 3.000 salidas pactadas en 2025. El movimiento contrasta con los años anteriores: entre 2021 y 2024 la plantilla conjunta de los seis grandes bancos creció ligeramente, tras el desplome de oficinas de la década anterior.
La IA no perdona: rediseño a partir de 2027
Los planes internos de las entidades sitúan el gran impacto de la inteligencia artificial en 2027. Se habla de una reducción de entre un 20% y un 30% de las plantillas actuales, especialmente en áreas operativas, atención al cliente y back office. No es el primer susto: cada oleada tecnológica ha prometido menos empleo bancario, y al final las plantillas se mantuvieron. Pero esta vez el salto es cualitativo: la IA generativa puede automatizar tareas que antes requerían análisis humano.
Hay quien sostiene que la tendencia no es nueva. El cierre de oficinas físicas y la digitalización llevan años dejando excedentes de personal. Este argumento sostiene que la IA es solo la coartada para justificar un ajuste que ya estaba cantado.
El contraste con el sector público resulta inevitable. Mientras los bancos buscan salidas pactadas, la administración sigue engordando plantillas sin que la eficiencia mejore. Varios análisis apuntan a que, en lugar de reducir empleo público, la IA allí se aplica con cuentagotas y solo para tareas muy concretas.
La ironía de la IA vendiendo fondos
Mientras los bancos reducen personal, el cliente ya hace la mitad de las gestiones él mismo en el cajero o la app. La siguiente fase es que una voz sintética te llame para colocar un fondo de inversión. La escena tiene algo de tragicómico: la misma tecnología que extingue los puestos servirá para presionar al cliente desde el otro lado del teléfono.
Quedan dudas sobre la compensación. Los sindicatos reclaman que las salidas sean dignas, pero las cifras que se filtran –alrededor de 480 euros de subsidio en algunos casos– generan escepticismo.
El calendario está marcado: 2025 será el año de los ajustes pactados; 2027, el del golpe de la inteligencia artificial. Hasta entonces, el sector espera ver si esta vez la promesa de la IA se cumple o, como tantas otras, se queda en un susto.