El alcohol cae un 8% en el súper mientras los jóvenes dejan la copa
La industria de los espirituosos encadena tres ejercicios consecutivos perdiendo ventas en España. Los ingresos caen un 8,1% en los supermercados y hasta un 1,7% en la
hostelería, según los datos que maneja el sector, y ni siquiera la rebaja de precios del 4,6% en lo que va de año ha frenado la sangría. La patronal admite que la tendencia del consumo «sin duda, es negativa». El desplome no es de precio: es de volumen, y sobre todo de costumbre.
Qué dicen los datos del desplome
El descenso acumulado en los siete primeros meses del año es del 3,7% en los supermercados, que concentran alrededor del 30% de las ventas, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. En hostelería, el retroceso entre septiembre de 2024 y el mismo mes de este año llega al 1,7%, de acuerdo con la consultora NIQ. En verano, las ventas de whisky, ron, ginebra y otros destilados se redujeron un 2,9% respecto a la campaña anterior.
La secuencia es tozuda: las ventas cayeron un 5,9% en 2023 y otro 3,7% el año pasado. El director general de la patronal Espirituosos de España, Bosco Torremocha, lo resumía sin adornos: «No he escuchado a nadie que diga que tuvo una buena campaña y es muy complicado que se pueda recuperar en la segunda mitad del año lo que se ha hecho en la primera».
El cambio de hábitos que sí reconocen los expertos
La primera causa que señalan los analistas del sector es el giro hacia hábitos de vida saludables, acentuado desde la pandemia. La Encuesta sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias (Estudes), del Ministerio de Sanidad, muestra el vuelco generacional: en 1995 más del 75% de los estudiantes de 14 a 18 años reconocía haberse emborrachado alguna vez en los últimos 30 días; ahora ese porcentaje es del 51,8%. A un año vista, el 82% lo admitía hace tres décadas y hoy apenas el 70%.
Las grandes compañías han reaccionado lanzando productos de baja graduación o sin alcohol. Diageo comercializa la ginebra Tanqueray 0,0 y Pernod Ricard cuenta con Beefeater Light y Ballantine's Light. Desde la patronal insisten en que se reduce la frecuencia de consumo, no la base de consumidores.
¿Por qué los jóvenes beben menos? El precio y el ligue digital
Aquí el relato oficial y el de la calle se separan. Buena parte del análisis sostiene que la causa principal no es la salud, sino la economía: los jóvenes se han empobrecido y una noche de copas se ha convertido en un artículo de lujo. Un cubata a 10 o 15 euros y una cerveza a 5 euros en locales de ocio obligan a gastar entre 40 y 50 euros para pillar el punto. Hace quince años, un cubata costaba 3 o 4 euros. En el súper, una botella de whisky de marca reconocida ronda los 23 o 24 euros y un chupito en bar se cobra a 2,5 euros.
El segundo factor que se repite es la desaparición del alcohol como lubricante social. El ligue se ha trasladado a las aplicaciones, donde la selección se hace antes de salir de casa, y el botellón y la discoteca han perdido terreno frente a la pantalla. Si el alcohol servía para desinhibirse y conocer gente, y ese paso ya se da en el móvil, la copa pierde su función. A eso se suma el endurecimiento de los controles de alcoholemia y la certeza de que cualquier accidente tras beber se vuelve un problema serio.
El relevo en el vaso: Monster, vapeo y gimnasio
El consumo no desaparece: se sustituye. Bebidas energéticas, vapeadores y ocio digital recogen el testigo de la barra del bar. Hay quien ironiza con que se han cambiado las bebidas espirituosas por el Monster y similares, y quien recuerda que dos latas de energética al día y un vapeador tampoco son un hábito precisamente saludable. La parroquia ya no es el garito: es un rincón digital.
El sector busca aire fuera. El 43% de la producción nacional se destina ya a mercados internacionales. Las exportaciones crecieron un 4,7% el año pasado, por encima de los 1.040 millones de euros, con más de 137 millones de litros y unos 195 millones de botellas. Los principales destinos son México, Alemania y Francia. España es líder europeo en brandy, ron y licores, y también en ginebra; en whisky solo la supera Irlanda.
Los números de las grandes marcas
En el ejercicio 2023/2024, Pernod Ricard mantuvo el liderazgo con una facturación de 390,7 millones de euros, un 2% menos. Diageo resistió con 285 millones y Zamora Company redujo sus ventas un 3%, hasta 282 millones. En márgenes, Varma (propietaria del ron Barceló) encabeza la tabla con un 13,6% y casi 29 millones de beneficio; le sigue Pernod Ricard con el 10,6%, Zamora Company con el 7,5% y Diageo con el 4%.
El desplome tiene una cara amable para la salud pública y otra incómoda para la hostelería, que ve cómo se le apaga la barra. Con la Navidad por delante, el sector se juega buena parte del año. Y el dato que descoloca es este: la caída no se frena bajando precios. Si el problema fuera solo el bolsillo, la rebaja del 4,6% habría reactivado algo. No lo ha hecho.