Los grandes del motor ya no apuestan al 100 % eléctrico
Los números de la electromovilidad no mienten: a finales de 2023 se esperaba que la flota europea alcanzara los 190 000 vehículos electrificados, pero en marzo el registro apenas llegaba a 25 450, un 13,4 % del objetivo. Esa brecha ha despertado la cautela de los directivos que, lejos de la propaganda oficial, empiezan a cuestionar la viabilidad del modelo.
¿Por qué los gigantes se revuelven?
Oliver Zipse, CEO de BMW, describió la transición como “demasiado rápida”. No es un caso aislado: Akio Toyoda, presidente de Toyota, también ha señalado que la estrategia eléctrica es “poco realista” y ha anunciado una apuesta por híbridos y pilas de hidrógeno. En ambos casos la crítica se centra en tres ejes: la escasez de materias primas (litio, cobre), la capacidad de la red eléctrica y el coste total de propiedad, sobre todo por la sustitución de baterías, cuyo precio ronda entre 15 000 y 22 000 €, según datos de foros especializados.
Los números que hacen ruido
- Consumo medio urbano: 25‑30 kWh por cada 100 km, lo que se traduce en una autonomía real de unos 250 km bajo condiciones normales.
- Reemplazo de batería cada 8‑10 años implica un gasto que, sumado al precio del coche, supera con frecuencia el coste total de un motor de combustión tradicional.
- En Noruega, tradicional bastión de los eléctricos, las ventas han caído en los últimos meses, según un artículo de El Confidencial que citó los últimos datos de la autoridad de transporte.
¿Qué alternativas se barajan?
Toyota y Honda continúan perfeccionando híbridos enchufables, capaces de recorrer 40‑50 km en modo eléctrico con una batería mucho más pequeña y barata. Según algunos ingenieros citados en el debate, una batería de un coche eléctrico podría producir hasta diez híbridos de bajo coste. Otros fabricantes, como Volkswagen, están explorando el hidrógeno para flotas ligeras, aunque la infraestructura sigue limitada.
Conclusión provisional
A falta de una solución integral que combine disponibilidad de materias primas, capacidad de recarga urbana y precios competitivos, los grandes del sector parecen estar retrocediendo a un modelo mixto. La presión normativa sigue empujando hacia la electrificación, pero la lógica de mercado, según los datos, todavía no está del todo convencida.
Lo más compartido
Debates relacionados en el foro