Los Reyes vuelven a Chiva entre aplausos y gritos aislados contra Mazón
Más de dos semanas después de que los disturbios de Paiporta obligaran a suspender la visita, los Reyes han retomado este martes su recorrido por las zonas afectadas por la DANA. En Chiva, a la entrada del Ayuntamiento, unos 300 vecinos han recibido a Don Felipe y Doña Letizia con gritos de «Viva el Rey» y «Viva la Reina». El presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, presente en el recorrido, ha escuchado también gritos aislados pidiendo su dimisión. La ausencia de Pedro Sánchez, de viaje en la cumbre del G-20 en Brasil, ha marcado la diferencia con la jornada del 3 de noviembre, cuando el presidente del Gobierno tuvo que abandonar Paiporta a los 20 minutos entre lanzamiento de objetos.
Qué pasó en Paiporta y por qué se aplazó la visita
El 3 de noviembre, los Reyes tenían previsto visitar Chiva, pero los altercados ocurridos en Paiporta —donde una protesta contra la presencia de Sánchez y Mazón derivó en disturbios— forzaron el aplazamiento. La Casa Real y las autoridades competentes decidieron esperar a que existieran condiciones de seguridad. Este martes, el recorrido se ha preparado con máxima discreción para evitar que se repitieran situaciones de peligro. La delegada del Gobierno en Valencia, Pilar Bernabé, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el presidente de la Generalitat han acompañado a los monarcas.
Chiva, Utiel y Letur: tres paradas para medir la tragedia
En Chiva han muerto 8 de los 16.700 habitantes del municipio. El barranco que atraviesa la localidad se desbordó y provocó la desaparición de calles y la inundación total de algunos edificios. El ayuntamiento ya ha localizado 34 inmuebles en situación de derribo total o parcial. Tras Chiva, los Reyes se han trasladado a Utiel, el primer pueblo afectado por el desbordamiento del río Magro, que se cobró seis vidas. La última parada ha sido Letur, en Albacete, donde han fallecido otras seis personas y cuyo casco histórico se ha derrumbado. Les han acompañado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez.
La reacción vecinal: respeto a la Corona, reproche a Mazón
Los vecinos concentrados en la Plaza de la Constitución de Chiva se han mostrado críticos con la presencia de Mazón, pero han distinguido su trato hacia los Reyes. «No debería haber venido, que alguien que manda nos haya hecho esto... Si viene solo nos lo comemos. Pero viene con ellos y estos aplausos son por ellos», ha comentado una vecina. La escena contrasta con la de Paiporta, donde la comitiva fue recibida con barro y empujones. Hay quien sostiene que la ausencia de Sánchez ha permitido que la visita transcurriera sin incidentes graves.
El pulso político: quién capitaliza la visita
La jornada ha reabierto el enfrentamiento entre quienes sostienen que la visita supone un golpe de imagen para el Gobierno central y quienes defienden que la Generalitat queda retratada por su gestión de la emergencia. Hay quien argumenta que la presencia de Mazón junto a los Reyes busca un lavado de imagen tras las críticas recibidas. En el lado opuesto, se subraya que Sánchez no ha vuelto a la zona afectada desde el 3 de noviembre y que su ausencia en esta segunda visita debilita su posición. La Generalitat, por su parte, ha encargado al teniente general Francisco José Gan Pampols la Vicepresidencia para la Recuperación tras la DANA.
El papel de la Corona: presencia constante y agenda centrada en la DANA
Desde hace tres semanas, la catástrofe se ha convertido en la prioridad de la agenda de los Reyes. Don Felipe ha asistido a reuniones del Comité de crisis y la semana pasada visitó a las tropas desplegadas en Valencia. Doña Letizia ha mantenido dos reuniones de trabajo con entidades sociales para pedir atención continuada a los afectados. En su último acto con palabras, Felipe VI pidió que «instituciones y sociedad actúen al unísono, poniendo el foco en la ayuda a los damnificados y la reconstrucción de las zonas afectadas».
El dato que descoloca: 34 edificios en Chiva ya han sido declarados en situación de derribo total o parcial. La cifra seguirá creciendo. La política, mientras, sigue a lo suyo.