Llenar el depósito de gasoil cuesta 110 euros con el litro a 1,55
Llenar el depósito de un turismo diésel cuesta ya 110 euros. El litro se paga a 1,55 en las gasolineras de bajo coste, y en las de marca la cifra sube. Hace unos años, los transportistas amenazaban con paralizar el país si el gasoil alcanzaba 1,20. Ahora supera esa barrera con holgura y el único apocalipsis que se ve es el de la factura mensual.
El umbral que se quedó obsoleto
La referencia a 1,20 euros como tope de la paciencia del sector del transporte ha quedado para la historia. Con el litro en 1,55, la factura de 110 euros incluye una carga fiscal que, como se señala en los análisis, da para medio hospital o media autovía. Los impuestos encubiertos sobre el carburante son la parte invisible de un recibo que crece sin que nadie asuma responsabilidad política.
El diésel barato y la sospecha de la duración
Las gasolineras de bajo coste, como las de ciertas cadenas de supermercados, ofrecen el litro a 1,55. Pero hay quien asegura que ese diésel dura menos, una sospecha que recorre a los conductores sin que exista una medición oficial que la confirme. Mientras tanto, llenar el depósito de una moto de 125cc cuesta 15 euros, el único consuelo en un panorama donde el coche se ha convertido en un lujo.
Con estos precios, cualquiera esperaría una movilización del sector. No la hay. La pregunta incómoda es si el umbral de protesta se ha movido o si simplemente ya nadie cree que protestar sirva para algo.