Marruecos abre la puerta a congelar las extradiciones con España
Marruecos ha metido en la coctelera diplomática la suspensión del acuerdo de extradición con España. Así lo ha dejado caer su ministro de Justicia en una entrevista con EFE, en un momento en que las relaciones bilaterales crujen por la política migratoria. La medida, de concretarse, dejaría en el limbo la entrega de reclamados por la justicia española.
La amenaza que sirve para negociar
La amenaza tiene una lectura inmediata: presión sobre Madrid para que cambie su política de regularización de migrantes. Rabat ha protestado por la regularización de sus compatriotas mientras España pide contener la salida. Hay quien cree que es un farol; otros sostienen que Marruecos siempre va en serio cuando agita la cooperación.
El fantasma de Ceuta y Melilla
El temor a que se abra la caja de los truenos llega a Ceuta y Melilla. En las reacciones, algunos ven esta suspensión como una vía para cuestionar la soberanía española. Otros lo interpretan como parte del juego de presión habitual: Marruecos ya tiene armas suficientes en las fronteras y los flujos migratorios sin necesidad de tocar las extradiciones.
La pelota queda en el tejado del Gobierno español. Si responde con concesiones, sienta un precedente; si ignora la amenaza, los fugitivos ganan un refugio. El ministro de Justicia marroquí ha sembrado la incertidumbre y nadie sabe aún si es una advertencia o el preludio de una ruptura. En todo caso, el estrecho vuelve a estar en el centro del tablero.