Cinco multas para un coche robado: la crónica de un absurdo administrativo
El 22 de noviembre el coche de Julio A. estaba en su plaza de garaje en un edificio comunitario de San Sebastián. Al día siguiente, había desaparecido. El propietario denunció el robo ante la Ertzaintza el mismo día. Veinticuatro días después, el 17 de diciembre, la policía autonómica interceptó el vehículo en Legorreta, con un ocupante en su interior. El problema: durante esas casi cuatro semanas, el legítimo dueño recibió cinco denuncias por mal estacionamiento en dos localidades distintas. No es un chiste: es el resultado de que los sistemas de multas y los de recuperación de vehículos robados no se hablen entre sí.
La OTA multó cinco veces un coche que figuraba como robado
Lo más llamativo no es que el coche estuviera mal aparcado, sino que los agentes de la OTA lo localizaron hasta cinco veces para sancionarlo. Cada multa implica que un controlador se acercó al vehículo, comprobó su matrícula y emitió la denuncia. Ninguno de ellos cruzó esa matrícula con la base de datos de vehículos sustraídos. Tampoco la policía municipal de los dos municipios implicados. El resultado es que el sistema sancionador funcionó a la perfección para cobrar, pero fue inútil para recuperar el coche.
Administraciones que no se hablan: el problema de fondo
El caso evidencia la fragmentación administrativa: los controladores de parquímetros dependen del ayuntamiento, la policía local del municipio y la investigación del robo corresponde a la policía autonómica o nacional. Cada cuerpo tiene sus prioridades y, sobre todo, sus objetivos de recaudación. La sanción es automática; la coordinación, no. El propietario tuvo que recurrir las cinco multas con la denuncia por robo, un trámite que puede alargarse meses y exigir incluso vía contencioso-administrativa. Mientras tanto, el vehículo fue localizado por la Ertzaintza en Legorreta, pero solo después de que un ocupante fuera sorprendido en su interior.
¿Cuánto tardarían en recuperarse los coches robados si cada multa de aparcamiento llevara aparejada una comprobación automática del estado del vehículo? La pregunta no es técnica: es de voluntad administrativa. Mientras tanto, al propietario solo le queda recurrir, esperar y pagar el abogado.