El tuit que aclara el traslado y la pelea de los traidores
Llega una fuente y el hilo la usa dos mensajes. eljusticiero pega un tuit de @Reporte M con el titular en mayúsculas:
¿«en una caja de cartón»? Aclaran el traslado del cuerpo de Claudia Tacoronte a España. El texto dice que en la fotografía difundida se ve el féretro cubierto por una estructura exterior de cartón en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La imagen es la misma. Lo que cambia es el pie. Nadie lo discute. Y el hilo sigue con lo suyo.
Qué se ha sabido
Dos cosas nuevas sobre el traslado, y ninguna va del envoltorio. La primera es ese tuit: el féretro aparece cubierto por una estructura exterior de cartón, en el aeropuerto de Ciudad de México. La segunda la suelta Supremacía: sostiene que la fecha no cuadra porque
ella murió el 12 de septiembre, cuatro días antes de la fecha oficial de la Independencia. No trae enlace, ni foto, ni documento. Otro participante, Rescatador, deja un enlace de rtve.es sin una línea de comentario.
En los enlaces pegados hay tres piezas de momentos distintos: la de
Telecinco del 22 de septiembre sobre el traslado de los restos de México a Madrid, la del 18 de septiembre sobre el operativo de detención, y una de RTVE fechada en marzo de 2023 sobre un viudo que despide bailando a una profesora asesinada. Esa última no tiene relación con este caso y entra igual. El segundo tuit del tramo se pega sin comentario, como el primero de los dos vídeos. El otro vídeo llega precedido de una frase de Julc:
Pues con algo más digno y respetuoso.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en tres peleas que no se hablan entre sí.
La primera es sobre la foto. Gorkako lo corta seco: «Lo siento pero la foto sobra... bastante tiene esa familia ya...». Es el único mensaje del tramo que pone el foco en la familia y no en el envase. demontre le contesta desde el otro lado: se declara «de la fachipandi» pero admite que en lo del paquete el otro lleva razón, y lo llama sentido común. Ahí se cierra el asunto del cartón, por rendimiento. Julc lo remata con ironía: «Ha recibido su paquete en el amazon locker. Tiene tres días para recogerlo». Endless 8 añade que los ataúdes del Juego del Calamar eran más cuquis.
La segunda es la del origen, y ahora sube de volumen. Hay quien sostiene que la violencia y el desorden vienen en la sangre de un país entero y hay quien responde que eso es una opinión al calor del caso, no un dato. Un participante lo lleva al terreno de los sacrificios y las matanzas entre ellos. Otro atribuye el estado del país a la herencia colonial y a la sangre. Ninguno aporta una cifra ni un informe. Se les contesta con lo mismo de antes: no es la genética, son las instituciones que reparten miseria.
La tercera es la peor: mérito y traición. Varios mensajes sostienen que quien se va fuera y luego le pasa algo se lo ha buscado, que eligió ese destino y que así le fue. La culpa se extiende a los padres por permitirlo. No hay enlace, no hay dato, hay sentencia. Enfrente, nadie defiende el viaje: se limitan a señalar que el desplazamiento respondía a una asignación académica. A esos mensajes no se les responde con cifras, se les responde con desprecio.
Y en medio, dos foreros enganchados en si a uno le pagan por escribir aquí. core pregunta cómo se deduce eso, si es con una Palantir o similar; Paddy McAloon contesta que eso será una IA. De ahí al ignore y a preguntar si uno es tonto o se lo hace. En esas diez líneas no aparece Claudia ni una vez.
El cierre lo pone un participante que reprocha a otro el tono macabro, pide respeto para la familia y reclama que le saquen de una lista de correo. Kovaliov, antes, había dejado la frase del tramo: «Todo lo relacionado con la muerte es una estafa, pero de las gordas. Pobre chica, salió hace unas semanas por su propio pie y vuelve así...». Y zapatitos mete una línea entera sobre vacunas y sanciones que no viene a cuento de nada.
Qué cambia respecto a antes
Que la caja ya no es el tema. La aclaración del traslado entra y sale en dos mensajes, y el resto del tramo la ignora. La fecha de la muerte se pone en duda una vez, sin fuente. Y aparece un elemento nuevo: el duelo ajeno. El enlace del viudo que despide bailando a una profesora asesinada, de 2023, se pega como espejo de cómo se despide a una víctima. Nadie lo comenta. Ni una respuesta.
Lo demás es la misma pelea con más volumen. Ya no se discute el protocolo ni el embalaje: se discute si la víctima merecía volver. La aclaración sobre el féretro cubierto de cartón queda ahí, sin uso, y la conversación sigue en quién es de dónde y qué se merece. Nadie rectifica, nadie cambia de tono y nadie cierra nada.