Porque es un ladrillo más en el muro necesario de millones de personas que actúan de forma sumisa, acrítica y uniformada, siguiendo ciegamente las directrices de un líder o sus medios y redes, con la necesaria pérdida de identidad individual, renunciando a un criterio propio y con la adopción del pensamiento grupal para sentirse integradas o seguras. Y para no ser marcadas por su pensamiento crítico que ponga en entredicho los mantras necesarios para la dictadura perfecta en la que malvivimos. Y cuantas más personas así, mayor dureza represiva, pero sin porrazos, estilo Ceuta. De momento.(mensaje citado en revisión)