Este viernes, el Daily Mail recoge el testimonio de un joven australiano, que no quiso revelar su identidad, sobre su experiencia después de que sus padres ganaran 37 millones de dólares en la lotería.
El joven explica que los beneficios inmediatos fueron innegables: "De niño era genial: prácticamente teníamos todo lo que queríamos y disfrutábamos mucho de los viajes en familia. Mis hermanas y yo crecimos con muchos privilegios y, sin duda, ahora de adultos notamos las ventajas. Tuvimos una buena educación infantil".
Pero la inmensa suerte de la que disfrutaron tuvo también su parte negativa. Los padres del joven dejaron sus empleos (ella era enfermera y él, jardinero), para emprender negocios con su nueva fortuna.
Mi progenitora intentó diferentes negocios, pero prácticamente todos fracasaron. Invirtieron en distintas cosas sin mucho éxito", dice el joven. También gastaron mucho dinero prestando a familiares y amigos con problemas económicos.
Y lo que es peor, la salud de sus padres empeoró: el peso de su progenitora se descontroló hasta el punto de que necesitó una cirugía de bypass gástrico. Esta situación también la empujó al alcoholismo.
Así, tan solo 14 años después de ganar el premio, sus padres se declararon en bancarrota. "Para entonces, mi progenitora sufría de depresión y alcoholismo severo. Mucho tenía que ver con la culpa que sentía. Se sentía responsable de nuestra situación financiera", dijo.
Gran parte de ello también estaba relacionado con el intento de llenar un vacío que el dinero jamás podría llenar", agrega también el joven, que revela que su progenitora acabó falleciendo a causa de una enfermedad hepática crónica, consecuencia del abuso del alcohol.
"Obviamente, no puedo saber con certeza cómo habrían resultado las cosas si nunca hubiéramos ganado, pero es difícil no preguntárselo", dice el joven en el reportaje.
"Crecí viendo ambos extremos: lo que era tener casi todo lo que deseábamos y lo que era perder esa seguridad por completo", prosigue. "Me hizo darme cuenta muy joven de que tener mucho dinero no significa necesariamente que uno tenga seguridad financiera para siempre, y desde luego, no soluciona los problemas que la gente ya tiene".
El joven explica que los beneficios inmediatos fueron innegables: "De niño era genial: prácticamente teníamos todo lo que queríamos y disfrutábamos mucho de los viajes en familia. Mis hermanas y yo crecimos con muchos privilegios y, sin duda, ahora de adultos notamos las ventajas. Tuvimos una buena educación infantil".
Pero la inmensa suerte de la que disfrutaron tuvo también su parte negativa. Los padres del joven dejaron sus empleos (ella era enfermera y él, jardinero), para emprender negocios con su nueva fortuna.
Mi progenitora intentó diferentes negocios, pero prácticamente todos fracasaron. Invirtieron en distintas cosas sin mucho éxito", dice el joven. También gastaron mucho dinero prestando a familiares y amigos con problemas económicos.
Y lo que es peor, la salud de sus padres empeoró: el peso de su progenitora se descontroló hasta el punto de que necesitó una cirugía de bypass gástrico. Esta situación también la empujó al alcoholismo.
Así, tan solo 14 años después de ganar el premio, sus padres se declararon en bancarrota. "Para entonces, mi progenitora sufría de depresión y alcoholismo severo. Mucho tenía que ver con la culpa que sentía. Se sentía responsable de nuestra situación financiera", dijo.
Gran parte de ello también estaba relacionado con el intento de llenar un vacío que el dinero jamás podría llenar", agrega también el joven, que revela que su progenitora acabó falleciendo a causa de una enfermedad hepática crónica, consecuencia del abuso del alcohol.
"Obviamente, no puedo saber con certeza cómo habrían resultado las cosas si nunca hubiéramos ganado, pero es difícil no preguntárselo", dice el joven en el reportaje.
"Crecí viendo ambos extremos: lo que era tener casi todo lo que deseábamos y lo que era perder esa seguridad por completo", prosigue. "Me hizo darme cuenta muy joven de que tener mucho dinero no significa necesariamente que uno tenga seguridad financiera para siempre, y desde luego, no soluciona los problemas que la gente ya tiene".
El testimonio de una familia que ganó la lotería: "Mis padres ganaron 37 millones y nos dio más problemas de los que solucionó" https://t.co/Fl7BaDEJHT
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