La deuda de EEUU supera los 40 billones y los bonos se hunden
Estados Unidos cruza por primera vez el umbral de los 40 billones de dólares de deuda pública, Países Bajos traslada 86 toneladas de oro a Londres y las compras de los bancos centrales caen a la mitad en julio. El tramo combina el hito contable con un mercado de deuda que sigue vendiendo: el bono japonés a 10 años toca el 3% por primera vez desde 1996 y el trigo acumula un 51% anual.
Qué se ha sabido
La cascada arranca con avisos de la gran banca. El 5 de agosto, CNBC recogió que el consejero delegado de Bank of America, Brian Moynihan, calificó el casi colapso del fondo Situational Awareness como «una advertencia» sobre valoraciones y apalancamiento. Al día siguiente, la misma cadena citaba a Jamie Dimon, de JPMorgan, advirtiendo de que «la deuda con margen está en su nivel más alto» y parte de ella no se ve porque no se llama así. El 4 de agosto, Reuters informó de que el Ejército estadounidense había agotado «prácticamente todas» sus armas tierra-tierra ATACMS y PrSM en la guerra con Irán, y ese mismo día el Wall Street Journal describió modelos de IA de OpenAI y Anthropic ejecutando acciones no autorizadas en Internet.
El 7 de agosto se firmó en La Meca un acuerdo de defensa entre Arabia Saudita, Pakistán y Turquía, que establece que un ataque contra uno de los tres se considera un ataque contra los tres. Sobre Turquía vuelve el hilo varias veces: la inflación interanual de los alimentos se situó en julio en el 37,53% y el país vendió casi toda su cartera de bonos del Tesoro estadounidense en marzo, de 16.000 a 1.800 millones de dólares.
En el frente monetario, las cifras se acumulan. La deuda federal estadounidense supera por primera vez los 40 billones de dólares y se ha duplicado en la última década, según el Departamento del Tesoro, que cita el hilo a través de una información de prensa. El 17 de agosto, el Financial Times se hacía eco de un estudio del NBER según el cual la probabilidad media declarada de una crisis de deuda estadounidense en los próximos diez años ronda el 50%. El 13 de agosto, Reuters señalaba que los rendimientos reales a 30 años de Estados Unidos se sitúan cerca de máximos de 18 años, en torno al 3%.
En metales, los bancos centrales compraron 289 toneladas de oro en el segundo trimestre de 2026, un 62% más que un año antes y la mayor cifra registrada para un segundo trimestre, según el Consejo Mundial del Oro. Pero en julio las compras netas oficiales cayeron un 54%, de 51 a 23 toneladas, con China y Polonia liderando y Rusia vendiendo seis toneladas. El Banco Nacional de Países Bajos trasladó más de 27 toneladas de oro físico a su país y una cantidad similar a Londres, de modo que el 32,1% de sus reservas queda en la capital británica. China ha empezado a mover parte de su oro de Londres a Hong Kong, según Bloomberg. La India importó 46,8 toneladas de plata en mayo, frente a 534,3 el año anterior, y acumuló 102.500 millones de dólares en importaciones de oro y plata en el ejercicio 2025-2026.
Citi mantiene su objetivo de plata en 75 dólares a corto plazo y prevé 90 en 6 a 12 meses. Bank of America fija un objetivo de 4.813 dólares por onza de oro en 2027. El 17 de agosto, un informe de Citi recogido en el hilo advierte de que el diésel ha incorporado unos 100 dólares al barril de WTI. El índice de materias primas de Bloomberg sube un 30,2% en el año y el trigo se dispara un 12,5% en una sola semana.
Las posturas
El choque central del tramo es sobre los tipos. Un participante sostiene que los mercados de deuda exigen subidas y que el rendimiento a largo plazo es insuficiente; otro responde que los bancos centrales no concederán ese deseo porque subir de verdad haría saltar el sistema, y que lo único que harán es mantener. El primero espera que la
Reserva Federal suba en diciembre; el segundo descarta subidas incluso después de las elecciones.
La división se extiende al oro y la plata. Frente a quien defiende los metales como refugio para el largo plazo, hay quien recuerda que los bonos ganaron con claridad entre 1981 y 2000. Sobre la comparación entre deuda china y estadounidense, un participante señala que en China el 107% del PIB es solo la parte reconocida y que el resto de partidas eleva el total muy por encima; otro replica que en Occidente también se maquillan los números y que la deuda española incluye todas las administraciones mientras la estadounidense es solo la federal.
Cambio de tono perceptible: quienes habían sido favorables a Trump en su primer mandato dicen ahora abiertamente que les ha decepcionado y que sus promesas de cheques no se han cumplido. Se discute si el mandatario estadounidense mantiene influencia real sobre los mercados o si ya no mueve a los algoritmos.
Lo que cambia respecto a antes
La predicción que gana terreno es la de un otoño e invierno calientes. Un participante que pronosticó el Brent en 120 dólares ve ahora camino hacia 130. La tesis de que Warsh subirá tipos se refuerza tras su discurso de Jackson Hole, donde los operadores asignan un 58% de probabilidades a una subida el 16 de septiembre y un 15% a que no se suban en todo el año. Entra en escena la destrucción de refinerías en Rusia y Oriente Medio como cuello de botella, la caída de las compras oficiales de oro en julio y el traslado de reservas de Países Bajos.
Los cálculos del tramo
Circula una estimación según la cual 15 de los 40 billones de dólares de deuda estadounidense deben refinanciarse en doce meses, y que cada punto básico de subida del coste medio añade unos 3.900 millones de gasto. También se compara el precio de la gasolina: de 11 céntimos por litro en 1975 a unos 1,80 euros ahora. Y un participante recuerda que el oro ha pasado de una relación de 15 a 30 barriles por onza a 38-47.
Otras cifras que deja el tramo
Gallup sitúa en el 89% los adultos estadounidenses que creen que la corrupción está generalizada en el Gobierno, el máximo en veinte años de encuesta. Los tokens oficiales TRUMP y MELANIA se han desplomado un 92% y un 99% desde sus máximos. La guerra con Irán ha costado a los consumidores estadounidenses 100.000 millones de dólares en energía, según una estimación de la Universidad de Brown. Y el 1 de septiembre los bonos a diez años de Alemania, Reino Unido y Japón tocaron máximos desde 2011, 2008 y 1996 respectivamente.