Monedas de plata corrientes: la lista que evita pagar sobreprecio de colección
Un duro de 25 gramos al 900 por mil frente a cinco monedas de peseta que pesan lo mismo pero llevan menos
plata. Esa es la trampa que recorre toda la discusión sobre qué piezas conviene acumular cuando el objetivo no es coleccionar, sino guardar metal. La premisa de partida es sencilla: listar monedas que circularon de verdad en cada país, que todavía se encuentran y que se pagan cerca de su valor en plata, sin entrar en calidades sin circular, pruebas ni años raros, porque ahí el precio se dispara.
Qué monedas de plata por países entran en la lista
El inventario arranca en España con las **100 pesetas de Franco**, 19 gramos al 800 por mil, y los duros del centenario, 25 gramos al 900. De Francia se citan los 10 y 20 francos al 680, los 5 francos Hércules de 25 gramos al 900 y los 5 francos sembradora de 12 gramos al 835. Italia aporta las 5 liras de 25 gramos al 900 y las 500 liras de 12 gramos al 835. Países Bajos, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos completan el mapa: la media corona estadounidense de 12,5 gramos al 900, el cuarto de dólar de 6,25 y el dime de 2,5.
La lista se amplía después con Rusia —los 10 y 5 rublos de las olimpiadas de Moscú de 1980, de 33,3 y 16,6 gramos al 900—, Panamá con los 20 balboas de 3,8 onzas al 925, Venezuela con los bolívares de 835 y 900, México con los 5 pesos Cuauhtémoc de 30 gramos al 900 y Canadá con los 10 y 5 dólares de Montreal, de 48,6 y 24,3 gramos al 925.
Por qué las fracciones de peseta llevan menos plata que el duro
La duda más técnica del asunto: un duro pesa 25 gramos y cinco monedas de peseta pesan lo mismo, pero el duro tiene más plata. La explicación apunta a la ley 835, equivalente a 10/12, que se mantuvo en las fracciones menores mientras el duro se pasó al 900 decimal. La sospecha de fondo, según un participante, es que la rebaja de ley sirve para abaratar la emisión y sacar más tajada: las monedas de 10 euros nacieron con 12 gramos al 900, pasaron a 12 gramos al 500 y hoy son de 17 gramos al 333.
El umbral de ley: dónde poner el corte
El consenso práctico se sitúa en no bajar del 800 por mil, y aun así con reservas. Para plata se exige al menos 835 y, a ser posible, 900. Por debajo, solo lotes a buen precio y en condición aceptable. Cuando la conservación es lamentable —candelabros, cubertería, lotes muy circulados—, la salida es afinar y fundir para sacar granalla al 999: la ley de partida importa poco si el destino es el crisol.
La prueba de 500 pesetas de 1987 que no está en los catálogos
Entre las piezas de plata española aparece una rareza: la **500 pesetas de 1987 de prueba**, 12,5 gramos al 925 y 28 milímetros, con una tirada declarada de 200.000 ejemplares. No figura en las ediciones del World Coins consultadas ni en los catálogos de los Hermanos Guerra. Se trataba de un estuche de cartón que la FNMT sacó ese año con el diseño de las 500 pesetas, pruebas y otra en plata, coincidiendo con el aniversario de los reyes. No era caro ni raro, pero pasó desapercibido para quien compraba cada emisión en el Banco de España.
El dato que descoloca: la moneda que más se repite en las listas no es la más escasa, sino la que se puede comprar por kilos sin pagar prima de coleccionista.