A remar.
Una trabajadora se jubila a los 49 años con una pensión de 3.356,40 euros pese a que la Seguridad Social se lo denegó inicialmente
El INSS rechazó la petición en primera instancia alegando que incumplía los requisitos para cobrar la prestación
La demandante, una coordinadora de planta de un supermercado, padecía fibromialgia y problemas de columna con estenosis que se agravaron con un episodio depresivo, una situación que le llevó a solicitar la incapacidad temporal y, posteriormente a solicitar cobrar la prestación permanente absoluta que sería denegada por el organismo estatal argumentando que no cumplía los requisitos.
La propia sentencia argumenta que cualquier desempeño laboral, por liviano que sea, requiere un mínimo de «esfuerzo». Dado que la demandante no puede garantizar unos mínimos en ningún entorno por su grave enfermedad psíquica y física, se confirma el grado de la incapacidad permanente absoluta y el derecho de la trabajadora a percibir una pensión vitalicia del 100% de su base reguladora de 3.402,86 euros mensuales.
No obstante, cabe recordar que el cobro efectivo de esta cuantía se verá limitado por el artículo 57 de la Ley General de la Seguridad Social, que establece un tope máximo para las pensiones. Precisamente este 2026 la cuantía máxima de la pensión de incapacidad ascendió a los 3.359,60 euros mensuales (distribuidos en 14 pagas).
En este caso concreto, la trabajadora perderá 43,26 euros mensuales debido a esta limitación legal, cobrando la pensión máxima permitida por la Seguridad Social.
www.diariovasco.com
Una trabajadora se jubila a los 49 años con una pensión de 3.356,40 euros pese a que la Seguridad Social se lo denegó inicialmente
El INSS rechazó la petición en primera instancia alegando que incumplía los requisitos para cobrar la prestación
La demandante, una coordinadora de planta de un supermercado, padecía fibromialgia y problemas de columna con estenosis que se agravaron con un episodio depresivo, una situación que le llevó a solicitar la incapacidad temporal y, posteriormente a solicitar cobrar la prestación permanente absoluta que sería denegada por el organismo estatal argumentando que no cumplía los requisitos.
La propia sentencia argumenta que cualquier desempeño laboral, por liviano que sea, requiere un mínimo de «esfuerzo». Dado que la demandante no puede garantizar unos mínimos en ningún entorno por su grave enfermedad psíquica y física, se confirma el grado de la incapacidad permanente absoluta y el derecho de la trabajadora a percibir una pensión vitalicia del 100% de su base reguladora de 3.402,86 euros mensuales.
No obstante, cabe recordar que el cobro efectivo de esta cuantía se verá limitado por el artículo 57 de la Ley General de la Seguridad Social, que establece un tope máximo para las pensiones. Precisamente este 2026 la cuantía máxima de la pensión de incapacidad ascendió a los 3.359,60 euros mensuales (distribuidos en 14 pagas).
En este caso concreto, la trabajadora perderá 43,26 euros mensuales debido a esta limitación legal, cobrando la pensión máxima permitida por la Seguridad Social.
Una trabajadora se jubila a los 49 años con una pensión de 3.356,40 euros pese a que la Seguridad Social se lo denegó inicialmente | El Diario Vasco
El INSS rechazó la petición en primera instancia alegando que incumplía los requisitos para cobrar la prestación
