La fiesta en la embajada de Marruecos que levanta ampollas
¿Qué tienen en común un expresidente del Gobierno, un presentador de sucesos y un periodista? Hace unos días, la respuesta era: la embajada de Marruecos. La difusión de una imagen en la que aparecen Felipe González, Nacho Abad y Pedraza, entre otros, ha desatado una polémica de las que no se olvidan.
No es solo la presencia del exjefe del Ejecutivo. Junto a ellos se han identificado caras como la de Ángel Gabilondo o la del ministro Marlaska, según las informaciones que circulan. Y para muchos, la cuestión no es diplomática, sino de principios: una supuesta «reunión» que algunos describen como maniobra de influencia o, directamente, «una operación de psicología en curso».
Las críticas son duras. A Nacho Abad ya se le pide un boicot a la cadena Cuatro, donde trabaja. Sobre el resto pende la etiqueta de «traidores», o al menos la de quienes «no distinguen Portugal de Marruecos». Nadie sale bien parado.
La lista, eso sí, podría ser más larga: otros asistentes no identificados avivan las sospechas. La pregunta es qué se habló allí y, sobre todo, qué se calló. Porque entre el protocolo y la realidad hay un trecho que en política suele pagar el curioso.
De momento, lo único claro es que los servicios de protocolo hablarán de «relaciones bilaterales». En las redes, el asunto tiene otro nombre.