El hilo del café acaba en bronca por un libro en Amazon
DonCrisis abre con una pregunta: qué anuncio. Y a partir de ahí, en 30 mensajes repartidos entre el 18 y el 19 de septiembre, el hilo deja el café y se va de madre. Primero se acumulan ejemplos de anuncios penosos. Después alguien pega un vídeo, otro pega una foto del café molido de Lavazza y otro enlaza las condiciones de uso del sitio de Marcilla. Y entonces un forero aprovecha para colocar su libro. Dos veces. Tres.
Qué se ha sabido
Lo que entra en el hilo, con su enlace: la imagen del paquete de café molido Lavazza Crema e Gusto, la página de condiciones de uso de marcilla.com y la ficha de Amazon del libro
El Niño Lunar: La imposición de nacer. También se pega un vídeo sin más comentario:
Sobre el anuncio, dos testimonios nuevos: uno dice que acaba de verlo y lo llama lamentable, y otro se queja de que le sale en Burbuja cada dos por tres y no se quita nunca. Alberte aporta la solución técnica: usa el navegador Brave y, según su experiencia, ya no hace falta ver publicidad en ningún sitio. Profesor.Poopsnagle contesta que él no ha visto un anuncio en Burbuja nunca.
En café, las recomendaciones se repiten:
Lavazza, illy, soluble y un veto expreso a todo lo de Nestlé. Un participante cuenta que está tomando ahora mismo un molido y que no le vale para nada. De la ficha de Amazon se rescata una reseña de un lector:
«Todo el libro, texto ilustraciones y hasta maquetado, está en hecho con IA baratera». Y queda el chiste fácil: que siempre se puede pillar café con otro nombre.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes. En el primero se discute el café: hay quien sostiene que ni Marcilla ni las otras marcas españolas que se citan están a la altura y que hay que mirar a Portugal o a Italia; hay quien responde que eso es papanatismo; y hay quien pasa del producto y dice que la culpa es de la saturación publicitaria. Ahí no hay un solo dato. Nadie enseña una cata, nadie trae una cuota. Percepción contra percepción, con la foto de un paquete como única prueba aportada.
El segundo frente ocupa más mensajes y no tiene nada que ver con el café. Un forero insiste en su libro cada vez que le responden y otro le contesta que se deje de historias. El intercambio sube de tono, con descalificaciones por los dos lados que no se reproducen aquí, y con un tercero que se limita a preguntar si de verdad cree que va a vender un ejemplar a alguien que no sea de la familia. En medio, alguien sentencia que esto es lo que tiene abusar de la cafeína. La bronca se cierra sin acuerdo y sin que nadie cambie de opinión: cada uno vuelve a su trinchera y sigue.
Y luego está el tramo político. Un participante enlaza las condiciones de uso de Marcilla para sostener que los impuestos que se pagan por ese café acaban en manos de un gobierno regional que, según él, trabaja para destruir España, y añade que un español de bien no debería comprar producto de determinadas regiones ni de países vecinos. Es su opinión, expresada con descalificativos hacia comunidades y países que no se citan aquí. Nadie del hilo la respalda con datos y casi nadie la discute: pasa de largo entre mensajes sobre café.
Qué cambia respecto a antes
Que la marca ha dejado de ser el centro. El anuncio solo aparece en un puñado de mensajes; el resto es café ajeno, navegadores que bloquean publicidad, un libro autopublicado y una discusión política que entra por la puerta de atrás. La promesa de boicot sigue en pie, pero sin nadie que la organice: no hay lista, no hay fecha, no hay nada parecido a un plan. Lo que hay es un forero anunciando que o se resuelve la trama del anuncio o no vuelve a comprar ese café, y otro diciendo que con medio ya basta para que la marca se ponga de rodillas.
En el lado del producto, el terreno se mueve hacia las alternativas: illy, Lavazza, soluble, marcas de origen. Nadie ha probado nada delante de los demás. Todo son impresiones dichas de memoria.
El libro que se cuela en el hilo
El asunto nuevo de este tramo es
El Niño Lunar. Entra por un mensaje que compara el catálogo de videojuegos con esa obra y, a partir de ahí, se convierte en el eje de media docena de respuestas. El autor aprovecha cada réplica para volver a poner el enlace de Amazon y para recordar que la obra ya está a la venta. Un participante le contesta que los premios de cierto certamen esperan su discurso; otro, que si una persona como él come y vive, él también puede vender su libro. La conversación sobre café tarda varios mensajes en recuperarse.
La predicción que queda escrita es la de Profesor.Poopsnagle: ese libro no venderá un solo ejemplar fuera del círculo familiar. Nadie la discute y nadie la apoya.