No. En el mejor de los casos, un forastero joven en España va a ocupar un trabajo y contribuir a que el obrero español tenga menos fuerza para reclamar mejores condiciones salariales y laborales. Eso, en un país con las tasas de paro como las españolas, y unas condiciones y sueldos precarios como los españoles, no es ninguna ventaja.
Además, son candidatos a la vivienda en el mercado público y privado, fomentando que aumente la burbuja de alquiler en este último y quedándose en muchos casos con las escasas viviendas de VPO que deberían ser para nacionales necesitados. En cada casa, el autóctono siempre primero.
Precisamente la inmi gración ha sido uno de los factores que más ha contribuido a desmantelar la clase media que había en España en los 70, 80 y 90.
Aquí hay un debate pendiente sobre el volumen de entrada de personas y las puertas siguen abiertas.