El mercado de las citas está completamente inflado, no hay más, hoy en día una mujer madura, si se conserva bien para su edad, está tremendamente cotizada, tiene un montón de hombres con horas de gimnasio a sus espaldas, y la testosterona por las nubes, dispuestos a estar con ella, y ellas lo saben, por eso no ven incentivos para seguir con el hombre con el que se han casado, especialmente si los descendientes ya están más creciditos y no necesitan tanta atención. Y si tienen un golpe de suerte igual encuentran a algún soltero que habrá ahorrado durante toda su vida, al que podrán sacar durante un tiempo y pegarse la vida padre.