El juicio oral a Begoña Gómez llega con la instrucción bajo sospecha
Septiembre de 2026. El juez Juan Carlos Peinado cumple 72 años el día 27 y se jubila. Antes, el 9, cogió vacaciones hasta el 18. En ese hueco debía firmar el auto de apertura de juicio oral contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, después de dos años y cinco meses de instrucción. Un error de la acusación lo retrasó todo.
Qué falló en el auto de apertura de juicio oral
Un error garrafal de la acusación obligó al instructor a buscar un apaño para salvar su instrucción, según publicó Ernesto Ekaizer en El Periódico el 14 de septiembre. La duda que se instaló entonces era si un juez a punto de jubilarse puede cerrar bien una causa con una instrucción accidentada. Finalmente, el auto se ha acabado dictando.
Las correcciones de la Audiencia Provincial
El cuestionamiento a la instrucción no es nuevo. Un participante en el debate sostiene que la Audiencia Provincial ha corregido a Peinado en varias ocasiones, algunas por defectos elementales de motivación procesal, que la Fiscalía considera que la causa debería archivarse y que la investigación inicial de la Guardia Civil no respaldó las sospechas de partida. Sobre esas piezas se apoya quien sostiene que todo ha sido ruido y que nadie ha encontrado una prueba demoledora en dos años y medio de hostigamiento.
Qué hechos sostienen la acusación
Del otro lado se citan dos hechos presentados como incontestables: que Begoña Gómez habría obtenido una cátedra sin tener el título exigido y que la Universidad Complutense le habría reclamado el coste de un software. Son afirmaciones de parte, no una sentencia.
Con el auto firmado, el juicio oral arranca —si arranca— con el instructor en la puerta de salida. Ahí se atasca la discusión: hay fecha para el procedimiento y ninguna para la sentencia que aclare si el fondo era esto.