Oracle: ¿oportunidad o trampa de deuda en IA?
Tras la reciente rebaja de S&P, las acciones de Oracle han caído con fuerza. Algunos analistas ven un punto de entrada inmejorable: negocio de software con márgenes salvajes, un backlog de contratos cloud (RPO) disparado por la IA y una posición dominante en bases de datos. Pero debajo del titular optimista se esconde una montaña de deuda y un modelo de negocio que no se parece en nada al de Google, por mucho que algunos lo comparen.
El toro de Oracle: caja, márgenes y backlog récord
El negocio tradicional de Oracle sigue siendo una máquina de generar efectivo. Su software empresarial y cloud native (OCI) generan márgenes y caja brutalmente altos. El problema es que ese dinero no se queda en el bolsillo: se está reinvirtiendo a toda velocidad en infraestructura para IA. La compañía ha firmado acuerdos de capacidad que han disparado su RPO (pedidos no servidos), lo que apunta a ingresos futuros multimillonarios. Los optimistas creen que una vez construidos los centros de datos, la caja fluirá de nuevo y la acción volverá a máximos. Algunos esperan comprar en 118$ para empezar, y añadir en 100$ si sigue bajando.
El oso: deuda visible, deuda oculta y un solo cliente
Pero el argumento bajista es demoledor. Para dar servicio a ese backlog, Oracle necesita construir centros de datos a un ritmo bestial. El capex se ha disparado, la deuda crece y el flujo de caja libre se ha vuelto negativo. Según datos del hilo, la deuda declarada ronda los 160.000 millones de dólares, y hay informes que señalan una deuda oculta adicional de 273.300 millones, un 2.900% más que en 2022, a través de contratos a largo plazo que aún no han entrado en vigor. Además, gran parte del backlog depende de unos pocos clientes gigantes. Si la demanda de IA se ralentiza, o llega un modelo low cost chino que haga innecesaria tanta capacidad, Oracle se queda sin plan B.
Google no es Oracle, aunque ambos suban
La comparación con Google es peligrosa. Google financia su apuesta en IA con la caja que le sobra, mientras Oracle lo hace con deuda. Un inversor que compre Oracle ahora está comprando una historia de crecimiento apalancado, no una compañía que genera caja pase lo que pase. La rebaja de S&P de este mes no fue caprichosa: refleja exactamente ese riesgo.
Conclusión
Oracle puede ser una gran oportunidad si la apuesta por la IA sale bien. Pero el camino está lleno de deuda y de supuestos. Quizá Larry Ellison sepa algo que nosotros no. O quizá la IA sea la mayor apuesta de deuda desde las hipotecas subprime. Al tiempo.